ESTA RESEÑA VA DIRIGIDA A MAYORES DE 18 AÑOS. LEER BAJO TU PROPIA RESPONSABILIDAD.
AVISO DE POSIBLES SPOILERS MENORES: No contaré sucesos (salvo la sinopsis) pero sí qué tipo de contenido y temas contiene el juego.
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He decidido tomarme un pequeño descanso con Zelda y ponerme con The Coffin of Andy and Leyley aprovechando que venía Halloween. No lo considero un juego de terror, pero le da la vuelta a lo que sería una historia romántica mientras crea una atmosfera que puede encajar con la época. No es muy largo, de hecho solo me ha durado 4 horas en total. Ah, pero cuando digo "en total", me refiero al primero y segundo episodios. Falta un tercero todavía, pero el juego está en early access y aún no está terminado. Aún con todo, ya se puede sacar bastante de él, y como mínimo dará para esta entrada.
Nada más empezar, ya me di cuenta que a nivel técnico el juego va muy justo. Es muy, muy sencillo. Su gameplay también es lo más simple que puedas imaginar, pero no le hace falta más. Al fin y al cabo, la chicha del juego está en su narrativa. Visualmente, sin embargo, está muy acertado. Los colores monocromáticos y oscuros le quedan perfecto al juego y las temáticas que toca, y los sprites de los personajes son simples pero efectivos para expresar las emociones de los personajes.
Y hablando de ellos, los protagonistas son el punto fuerte de esta historia. Son los que hacen avanzar la trama en todo momento. Ellos son Andrew y Ashley Graves, dos hermanos que llevan encerrados en su casa muchos meses, y no por decisión propia. Ambos están haciendo cuarentena porque, al parecer, están infectados con unos parásitos. Sus vecinos en otros apartamentos de su edificio también están en las mismas. Todo el edificio guarda cuarentena. Hay guardias vigilando los pasillos las 24 horas del día, impidiendo que salgan de sus puertas, que directamente están selladas, y ni siquiera pueden abrirse desde dentro. Los dos hermanos reciben la comida justa para sobrevivir (o ni eso siquiera), y nadie puede visitarlos.
Pero aunque alguien pudiera hacerlo, Andrew y Ashley no tienen a nadie. Ni siquiera sus propios padres. Si bien su madre los llamaba por teléfono al principio, deja de hacerlo con el tiempo, e incluso le pide a Ashley que no los llame más. Tampoco hay señales de su padre. La única persona que llama a su casa es la novia de Andrew. Concretamente, una sola vez: para cortar la relación con él. Cojonudo, vamos. No hay nada ni nadie que alivie la lamentable situación por la que pasan ambos hermanos. Salvo, por supuesto, su apoyo mutuo.
A pesar de lo que puedas imaginar, Andrew y Ashley... no son unos santos precisamente. Es cierto que la situación no ayuda, pero a lo largo de la historia empiezas a darte cuenta de que tienen un pasado... turbio, podríamos decir. Un día deciden espiar a su vecino desde el balcón, y ven lo más raro que podían imaginar: su vecino está en medio de un ritual satánico. El ritual tiene éxito, y consigue invocar lo que parece ser un demonio, pero su vecino, ingenuo, no pensó que, sin nada que ofrecerle a cambio al demonio, acabaría pagando con su propia vida. Ashley y Andrew, sorprendidos con la escena, se infiltran en casa de su vecino para ayudarle y... no, en realidad no. No lo ayudan. Está muerto, y la extrema situación por la que pasan los hace cometer un acto que una persona sana nunca se plantearía: canibalismo. El destino de ambos quedaría marcado y ahora deben enfrentarse a él, para empezar, huyendo de ahí. Sus vidas nunca podrán volver a ser las mismas.
¿Y qué lleva a estos dos hermanos hasta este punto? Por un lado tenemos a Andrew, el hermano mayor, de 22 años. Es un tío de apariencia tranquila, conformista y sombrío, al que no le gusta destacar demasiado. Andrew no es un tío interesante, pero tampoco quiere serlo. Algo falla. Una persona así nunca podría verse motivado a cometer nada menos que canibalismo. A no ser... que algo o alguien más lo incite. Ese alguien es Ashley, su hermana menor, de 20 años. El carácter de Ashley es todo lo contrario a Andrew: enérgica, demandante, dominante, posesiva, nerviosa... Y tengo mil adjetivos más, pero creo que la mejor forma de describir a Ashley es comparándola con una bomba que no para de explotarte en la cara, y sin embargo nunca sabes cuándo lo hará de nuevo. Es impredecible. Nunca sabes cuando va a saltar, pero sabes que lo hará, aunque sea en el peor momento. El juego nos cuenta cómo un tío tan soso como Andrew puede lidiar con un torbellino como Ashley. ¿La respuesta? No puede. Esto no es la historia de un hermano mayor haciéndose responsable de su problemática hermana. Va mucho más allá de eso. Ashley no tiene freno ni conoce los límites a los que puede llegar, y esto se debe a su obsesión... perdón. OBSESIÓN, en mayúsculas, con Andrew, que es infinita. Ashley no solo ama a Andrew, sino que está obsesionada con él. Lo único que desea es ser la única persona en su vida.
Sin embargo, Andrew ama incondicionalmente a su hermana, y es incapaz de ponerle el freno que necesita. Ambos forman parte de una fórmula que acaba en caos asegurado. De hecho, ya acabó así en el pasado. Cierto suceso ocurrió mientras Andrew y Ashley "jugaban" (Andy y Leyley, como se hacían llamar en su "juego") con otra chica, supuesta amiga de Ashley, que estaba enamorada de Andrew. No voy a detallar que ocurrió, pero el resultado fue un trauma para Andrew que aún le dura, y que le dificulta dormir bien por las noches. Y para Ashley... nada. Ashley era la más feliz del mundo cuando eso pasó. Fue su idea al fin y al cabo, y sentir que su querido hermano la siguió hasta tal extremo no pudo hacerle más feliz. La eligió a ella. Eligió quedarse con ella y solo con ella. Esto es lo que Ashley siempre ha querido. Hay un diálogo entre ambos, ya en el presente, en el que incluso ella misma afirma que no tiene ningún problema con quedarse encerrada en cuarentena toda la vida mientras sea con su hermano, y que si quería salir de ahí era únicamente porque pasaba hambre. Incluso llega a proponer un suicidio conjunto con tal de que los entierren juntos por no poder separar las vísceras de ambos tras saltar del cuarto piso. Sí, es cierto que esto no es más que una de sus bromas, pero creo que uno puede hacerse la idea de hasta dónde llega a veces la mente de Ashley por su hermano, y no es la situación de cuarentena lo que la convierte en lo que es. Esto viene de mucho antes. Ahora ya te puedes hacer una idea de cómo es Ashley. ¿Pero y por qué su hermano no la abandona? Para él eso es inconcebible. Incluso si en un intento desesperado acaba amenazándola o intimidándola, él no se imagina una vida sin su querida hermana, a quien ama como tal... y algo más. Esto crea una relación de dependencia con ella de lo más compleja: para Andrew, Ashley es una espada de doble filo. Con su apoyo puede seguir adelante, a pesar de que sea ella quien lo ha dejado en ese estado, traumado, exhausto, mentalmente al borde. Ella es su única felicidad cada día, pero también su propia desesperación. La que lo reconforta por las noches cuando no puede dormir, pero la causa de estar así en primer lugar. Me parece simplemente alucinante como en menos de 4 horas, el juego se las ingenia para presentarnos, contarnos e incluso desarrollar una relación tan compleja entre ambos hermanos. Es cierto que eclipsan toda la narrativa de la obra, pero te aseguro que no vas a echar de menos otros personajes.
A lo largo del juego, Ashley lleva a su hermano por el peor de los caminos. Lo incorrecto y la falta de morales se convierten en su día a día, y cada vez queda más patente. Es un viaje hasta lo más profundo de la moral humana, y sin embargo, paralelamente a ese viaje, Andrew y Ashley están cada vez más y más unidos. No han tenido una vida fácil, hay que decir. Nadie los quiere. Ni siquiera sus propios padres. Solo se tienen uno al otro. Es por eso que, a pesar de no justificar sus actos, sigues jugando para ver cómo su relación se vuelve más estrecha. Hay un momento en el que Andrew le dice a Ashley (más o menos, no recuerdo las palabras exactas) que en su corazón siempre habrá un hueco podrido para su hermana, y aunque su corazón se quede más y más podrido a consecuencia de ello, el hueco no va a desaparecer jamás. Me parece una línea magistral, que consigue mezclar todos los sentimientos de esta obra en una frase. Básicamente, The Coffin of Andy and Leyley es esta línea pero con todo su contexto y desarrollo.
Si bien el canibalismo y los asesinatos están presentes en el juego e impactan al jugador, tienen protagonismo en escenas puntuales. Son los celos, el sentimiento de posesión, la toxicidad y el incesto los que, en mayor o menor medida según el caso y momento, siempre están ahí. Ashley va a detestar visceralmente a cualquier chica que se acerque a Andrew y, si no puede conseguir que Andrew se aleje de ella, forzará que ocurra, con cualquier tipo de medida. Como he dicho más arriba, ella no tiene límites, pero además es que no siente ningún tipo de culpa (no la sintió cuando pasó eso que causó el trauma de Andrew). No hay nada que la remueva lo más mínimo porque, para ella, el fin justifica los medios. Ese fin es su hermano. SU hermano. Es suyo y de nadie más. Pero además, sus celos pueden aparecer en cualquier momento. Es como si Ashley estuviese analizando continuamente cada cosa de lo que Andrew dice y hace. Sus prioridades son distintas a las de cualquier persona normal, incomprensibles para Andrew, y es capaz de, por ejemplo (y sin contexto), ponerse a discutir porque Andrew no ha mencionado lo guapa que es su hermana, y esto justo después de cometer un asesinato. Esto, obviamente, a Andrew lo pone de los nervios. La ansiedad se apodera de él y acaba amenazando a su hermana incluso. Pero ella lo tiene cogido por los huevos. Igual que ella lo necesita a él, él también necesita a su hermana. Por tanto, Andrew es suyo y punto, y él lo sabe y acepta tal hecho. Puede parecer que lo hace forzadamente, pero no. Andrew realmente ama a su hermana. Cada uno lo hace a su manera, pero ambos se aman y son inseparables.
La toxicidad no es más, por tanto, que la consecuencia directa de este tipo de relación, llena de celos, obsesión y sentimiento de posesión por parte de Ashley, y dependencia emocional y amor incondicional por parte de Andrew. Incluso su propia madre se extraña que puedan estar tan unidos a pesar de conocer perfectamente a su hija Ashley. Como mala madre que es, odia a su hija y no tiene ningún interés por su hijo. Su única conclusión al verlos tan unidos es que probablemente estén teniendo relaciones sexuales entre ellos, y le pregunta a Andrew si Ashley se encarga de sus necesidades sexuales y si es por eso que no puede abandonarla.
Y no es que tengan relaciones sexuales (todavía no), pero el incesto es otro de los temas que toca el juego. Cuanto más unidos los hermanos, más tóxica es su relación, pero más romántica es a la vez, dando pie a algunos diálogos subidos de tono, caricias sospechosas, muestras de cariño románticas, deseo sexual disfrazado de bromas, etc.. Andrew tenía novia, pero en realidad es con Ashley con quien hace vida de pareja. No tiene iniciativa propia, pero tiene claro que todo lo que haga será con su hermana menor. De hecho, tras la llamada en la que su (ahora ex) novia corta con él, Andrew no vuelve a mencionarla. ¿Qué importa si tiene a Ashley? Es Ashley quien la recuerda en uno de sus sueños. Ella, por su lado, busca convertirse en todo para Andrew, y eso incluye su novia, además de hermana y amiga, entre otras. Es por ello que lo trata como su novio, hermano y amigo a la vez, lo que confunde a Andrew, que ya por sí solo le cuesta lidiar con su hermana.
Es completamente lógico entonces que su relación acabe desembocando en una de las escenas más populares del juego. Si sabías algo sobre él, es más que probable que entiendas a cuál me refiero. Tanto si te gusta como si no, es innegable la importancia que tiene a nivel narrativo. Es más, vería demasiado forzado que se evitase que esta escena acabe sucediendo. Por suerte, el creador es consciente de ello y ha escrito lo que quería (y lo aplaudo por ello). Aunque no lo consideraría un spoiler por las circunstancias, de nuevo, no me pararé a detallar qué ocurre en ella, pero digamos que vuelve a salir el tema del incesto y Andrew responde con rechazo. En el fondo, sin embargo, está esperando la respuesta de Ashley, inseguro, porque sabe que en realidad no está diciendo lo que piensa. Si todo lo mencionado anteriormente no es suficiente para poder averiguar qué opinión tiene al respecto, se le nota por su reacción incoherentemente exagerada, y Ashley de hecho lo menciona: habiendo matado y comido personas, no es lógica tal reacción ante la posibilidad de tener relaciones sexuales incestuosas con su hermana a estas alturas. Lo que está bien o mal moral y socialmente ya queda más que difuso para ambos. Además, por contexto, está claro que este es su más profundo y mayor deseo. Me ha resultado curiosa la escena porque, aunque estoy muy acostumbrado a ellas en eroge, muy rara vez suelen verse cosas de este tipo en videojuegos que no contienen escenas eróticas explícitas. Personalmente, diría que es de las mejores del juego sin duda.
Y básicamente hasta ahí puedo hablar de los dos primeros episodios de The Coffin of Andy y Leyley, un juego que ha supuesto una de las mayores sorpresas del año para mi. Esperaba diálogos entretenidos, pero además es que están bien escritos. Los protagonistas son muy interesantes, y me van a hacer esperar con ganas al tercer episodio. Quiero saber cómo termina la retorcida relación entre los hermanos, y si todo va bien, lo sabremos el año que viene.






