ESTA RESEÑA NO CONTIENE SPOILERS.
ESTA RESEÑA VA DIRIGIDA A MAYORES DE 18 AÑOS. LEER BAJO TU PROPIA RESPONSABILIDAD.
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Desde hace cosa de un año empecé a probar los títulos de Atelier Kaguya, desarrolladora de eroge. Si bien el último que jugué me decepcionó bastante (Baku Ane), también he disfrutado mucho de otros como Nee-chan no Susume (Anesusu), que acabé colando en mi Top videojuegos jugados en 2023. Anetomo es otro de los trabajos de la mencionada compañía y, aunque no llega a la calidad de Anesusu, sí se le acerca más a él que a Baku Ane.
Antes de nada, si estás interesado en el juego, ten en cuenta que Anetomo solo está disponible en japonés. El protagonista, con la intención de escapar de las constantes bromas de su hermana mayor, se apunta a uno de los clubs del instituto. Se decide por el de literatura, muy seguro de que ella jamás se apuntaría a un club relacionado con libros dado que los detesta. Pero como el juego se acabaría si esto se cumpliese, la que está esperándola al llegar al club es, efectivamente, su hermana, junto a dos amigas que, como ella, disfrutan gastando bromas al protagonista, un año menor que ellas. La profesora supervisora del club explica que éste está a punto de cerrar porque las chicas no se lo toman en serio. Para cambiar el inevitable futuro, el protagonista tendrá que no solo escribir un libro, sino también presentarlo en el próximo concurso anual de verano y ganarlo. Las dos amigas prometen ayudar al protagonista, ayuda que pronto se convierte en una más sexual que didáctica, a lo que su hermana se opone tajantemente y declara la guerra a sus amigas por su hermano.
La premisa de este bishoujo game (o juego donde interactúas con chicas atractivas) es graciosa, y suficientemente interesante como para poder servir de base tanto para empezar las relaciones con los personajes como para avanzar en ellas. Todas las acciones giran entorno al club de literatura y la responsabilidad de tener que escribir una historia ganadora de concurso.
Tenemos entonces cuatro chicas con las que poder desarrollar una relación: la hermana mayor, las dos amigas y la profesora. Personalmente, no he encontrado motivación para jugar las rutas de ninguna de las dos amigas. Tanto ellas como la hermana se comportan de forma similar con el protagonista, por lo que sus personajes no distan demasiado desgraciadamente, así que he decidido jugar la ruta de la hermana, además de la profesora. Conociendo a Atelier Kaguya y su especialidad en el incesto, no tenía ninguna razón para preferir las amigas respecto a la hermana, ¿no? Bueno, lo habría hecho aunque fuese otra compañía, ¿para qué engañarnos? Tanto la hermana como la profesora tienen un componente tabú que lo hacen todo mucho más interesante, a diferencia de las amigas.
La hermana mayor, Eimi, es una chica que disfruta vacilando a su hermano. Pronto vemos que sus bromas, a veces, van un poco más allá de lo normal. Delante de sus amigas, es muy posesiva con su hermano, creando una relación tóxica entre ellos que poco a poco irá diluyéndose si decidimos explorar su ruta. Eimi también tiene un lado bobalicón e inocente que la hace bastante mona, y no es extraño ver a su hermano explicándole las cosas a pesar de ser ella la mayor. Rápidamente vemos que esa actitud burlona y ese matiz ligeramente tsundere esconden un profundo amor por su hermano que, para su desgracia, se manifiesta con frecuencia con posesividad y celos ante las otras chicas. El protagonista se da cuenta de que Eimi también puede ser adorable y cariñosa cuando quiere, y decide quedar más con ella de ahora en adelante. Pronto será la propia Eimi la que lo busque todo el tiempo. Es una relación divertidísima que he disfrutado... hasta cierto momento. A pesar de estar resuelta de forma satisfactoria, la primera parte de su ruta es inmensamente más interesante que la segunda, donde el ritmo se estanca y no aporta prácticamente nada sobre Eimi o el protagonista que no hayamos visto ya, salvando tal vez el final. En general ha sido entretenida porque, a pesar de la clara diferencia entre partes, la primera predomina. Pero el resto podría haber sido mejor si simplemente hubiesen alargado la dinámica de la primera parte de la ruta hasta el final con eventos similares, o si se hubiese debatido algo más el factor tabú de la relación. Me encanta cuando se hace hincapié en lo prohibido de la situación. Cuanto más tangible es la línea, más gratificante es romperla. Anesusu hizo esto perfectamente y Anetomo no tanto. Siento como si se hubiesen apresurado en llegar a cierto punto de la relación, y todo para, de ahí en adelante, no saber qué más enseñar y estirarlo hasta el final para durar lo estipulado. Las escenas eróticas tampoco son las mejores, lo cual no fue de mucha ayuda para superar el bache que supone la segunda parte, aunque al menos la dirección artística es bonita. Eimi es, a nivel de diseño, la más atractiva de todas y su actriz de voz hace un gran trabajo dándole el carácter apropiado al personaje.
Por otro lado, está la profesora Yuiko, que a diferencia de Eimi (y las amigas) tiene su punto de tímida. Es más responsable y amable. Este último rasgo sobre todo lo explotaremos para poder avanzar más en una relación con ella. Su ruta es más corta que la del resto de personajes, pero también más intensa. Me sigo quedando con Eimi porque es la hermana mayor (mi arquetipo favorito), su personalidad da más juego y la primera parte es realmente divertida, pero la ruta de Yuiko es más sólida de principio a fin. Es una pena que su ruta sea la más corta por ser casi un personaje secundario, pero por esta misma razón ha sido también más intensa. Las escenas eróticas han sido mucho más sexis que las de las demás chicas, y afirmaría que he visto a Choco chip (el artista) brillar al 100% aquí.
Como último apunte, me ha resultado curioso que las madres de todas las chicas sientan cierto interés por el protagonista y ninguna de ellas tuviese una ruta, pero bueno, Atelier Kaguya ya tiene unos cuantos juegos que cumplen en ese sentido. Puede que alguna de estas madres hubiese compensado por el escaso interés que tenía por las amigas, pero al menos puedo decir que solo por Eimi y la profesora ha merecido la pena y ha sido una lectura agradable, con su humor y buena dosis de erotismo. Tengo ganas de seguir investigando el catálogo de Atelier Kaguya después de este.




