ESTA RESEÑA NO CONTIENE SPOILERS.
ESTA RESEÑA VA DIRIGIDA A MAYORES DE 18 AÑOS. LEER BAJO TU PROPIA RESPONSABILIDAD.
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Nukige Mitai na Shima ni Sunderu Watashi wa Dou Surya Ii Desu ka?, o Nukitashi para abreviar (y permíteme que abrevie a partir de ahora), tiene una de las premisas más únicas que he visto en un bishoujo game.
Nos encontramos en una isla donde hay vigente una "ley pervertida" que fomenta el sexo entre sus habitantes con tal de aumentar la procreación. Esta ley es absoluta, y permite el sexo consentido entre hombres y mujeres en literalmente cualquier lugar y momento. Y no solo lo permite y lo fomenta: los habitantes están obligados a cumplir la ley, o son considerados criminales si no lo hacen. En esta isla el sexo es la norma. Es un lugar donde todo el mundo está tan habituado a ello que el raro es aquel que piensa que todo esto está mal, una falsa utopía. Y justo de esto trata Nukitashi.
Tenemos, por tanto, un ADV muy centrado en la comedia pero que trata, sorprendentemente, temas bastante más serios de lo que uno puede imaginar al leer la sinopsis. Hay una ley instaurada que un grupo autoritario (SHO) se asegura de mantener, en una isla donde casi todos obedecen sin pensar. Como borregos. O como conejos, en este caso. El protagonista lidera la oposición, un reducido grupo bajo el el lema de "¡No al sexo sin amor!" ("No love, No Sex!" o NLNS), y la trama se encarga de seguir sus acciones ante una sociedad que lo persigue y demoniza.
Todo esto, claro, se cuenta desde una perspectiva cómica. Los chistes, juegos de palabras y el humor en general son una parte esencial de Nukitashi. Y otra son las peleas entre los miembros de NLNS liderados por Junnosuke y la SHO que se encarga de perseguir a los, desde su punto de vista, criminales antisistema.
Hasta aquí, todo genial. Sí, es surrealista, pero también original. Es innegable que Qruppo, la desarrolladora, se ha currado el setting de la obra, y se nota en cada escena e incluso cada diálogo. Es muy fácil sumergirse en el mundo del juego porque se nos muestra como en cada rincón de la isla se respira sexo. Cada personaje quiere tirarse al protagonista, que huye excusándose como puede, y todas las atracciones y lugares de interés turístico giran entorno a mantener relaciones sexuales. Es todo sexo, sexo y sexo. Un no parar constante del que el jugador es consciente en prácticamente cada diálogo entre personajes: todos hablan de sexo. El juego busca que normalicemos esta situación, y el único que inicialmente se opone a ella es el protagonista, por eso lo es, y es fácil conectar con su causa, a la que pronto se unirán otras chicas.
Pero hay un problema, y es que esto es prácticamente todo lo que el juego tiene por ofrecer. Por desgracia, no hay mucho más.
La comedia se basa en recurrir constantemente a un tipo de broma concreta con cada personaje, y repetir esa broma hasta la saciedad. Sería algo tolerable durante 10 horas quizá, pero el juego dura unas 40. Y se puede aplicar exactamente lo mismo a todo lo demás. Los protagonistas disimulan o huyen como pueden de las autoridades para que no los pillen. Sin embargo, de nuevo, estas escenas son clónicas a lo largo de la obra. Las peleas igual: graciosas al principio, porque sustituyen las armas por juguetes sexuales y la violencia por calentones, pero empiezan a sentirse aburridas cuando llevas tres o cuatro iguales (y las que quedan). Todo es demasiado similar a lo que ya he visto. Ya he escuchado los mismos chistes una y otra vez, y si no me parecieron tan graciosos al principio, imagínate después de varias horas. Las escenas de pelea no son demasiado emocionantes, y mucho menos cuando sabes que va a acabar exactamente igual que la anterior.
El compañerismo del grupo principal no está mal llevado y me ha motivado a seguir conociéndolos, pero el grupo se habría beneficiado muchísimo de un notable desarrollo que, lamentablemente, es prácticamente nulo.
Según jugaba más y más, mi ilusión inicial por ver qué era capaz de montar el juego con una premisa tan interesante y única fue disminuyendo. Mi disfrute se estaba convirtiendo en aburrimiento hasta que decidí abandonar el juego. No, no lo he terminado, por eso no voy a pararme a hablar de cada ruta. En cualquier caso, he jugado la de una de las chicas y no me he perdido mucho: una extensión de lo que ya se había presentado con un desarrollo que ya esperaba.
Al final, habré jugado unas 14-15 horas, pero no me veía capaz de aguantar más del doble. Y me sabe mal porque realmente todo prometía muchísimo, ni siquiera me parece un mal juego ahora mismo, pero es evidente que no ha conseguido ser todo lo divertido y entretenido que podría. Se han esforzado en el setting, pero este por sí solo no saca a flote una historia de 40 horas. No han sabido trabajar con este planteamiento. O mejor dicho, no han sabido hacerlo sin caer en la monotonía por culpa de la duración excesiva, porque creo honestamente que de haber durado 10 horas, Nukitashi podría haber sido muchísimo mejor.
Poco más que añadir. El juego está disponible tanto en japonés como en inglés, este último bastante mejorable incluso con ese parche de restauración que hay por ahí que, al menos, es un poco más fiel al script original. Tiene una secuela (Nukitashi 2) en los mismos idiomas y de ella he leído que es mejor, pero honestamente no tengo mucho interés en comprobarlo, sobre todo porque es una continuación directa del primer Nukitashi y asumirá que he terminado el juego. Aunque puede que en un futuro pruebe Hentai Prison, de la misma desarrolladora y mismo estilo, aunque en un setting diferente. No es una secuela tan directa y podría resolver mis problemas con Nukitashi.

