[Reseña] Rance 02 - Hangyaku no Shoujo-tachi -



ESTA RESEÑA NO CONTIENE SPOILERS.

RESEÑA DE UN JUEGO PARA 18+ AÑOS. LEER BAJO TU PROPIA RESPONSABILIDAD.


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Hace 10 años, un grupo de cuatro chicas del pueblo de Kasutamu (o Custom) se convirtieron en las aprendices de un viejo mago llamado Ragisis con el objetivo de convertirse en las futuras guardianas del lugar. Pero algo ocurrió durante su entrenamiento, y las cuatro chicas se rebelaron repentinamente contra Ragisis. Le robaron cuatro poderosos anillos mágicos y, con la ayuda de estos extraños objetos, mataron a su maestro e hicieron todo el pueblo prisionero con una barrera mágica que impedía a sus habitantes abandonarlo. Nadie sabe por qué todo tomó este inesperado giro de los acontecimientos, pero es ahora, diez años después, cuando llega Rance para revertir la situación y averiguar la verdad detrás de las acciones de las aprendices.

Rance 02 no es un juego ambicioso ni complejo. Si ya no lo era Rance 01, lo es aún menos la secuela. Pero, también igual que en 01, esa sencillez no es un obstáculo para ser un título divertido, adictivo y gracioso, jodidamente gracioso. Disponible, por cierto, tanto en japonés como en inglés.


La trama no es mucho más que lo que he contado en el primer párrafo, con algún giro que le da vidilla al asunto y un poco de world-building. Pero no necesita más. Es eficaz y satisfactoria, y es fácil notar nuestro progreso en ella por su estructura de RPG clásica. Rance tendrá que aventurarse en una mazmorra donde las cuatro aprendices ahora se ocultan, con tal de arrebatarles los anillos mágicos y poder romper el sello mágico que impide la salida del pueblo. Pero lo bueno a nivel narrativo es el humor. Rance 02 está repleto de situaciones cómicas con las que, personalmente, me he reído a carcajadas. La personalidad de Rance como protagonista no cambia respecto a la que se mostraba en Rance 01: sigue pensando con el pito más que con el cerebro, es básicamente un hijo de puta egoísta sin ningún valor moral, pero también uno carismático, con mucha suerte y sin miedos (porque ni se para a pensar en ellos) que siempre logra salirse con la suya. Acaba teniendo relaciones sexuales con todas las chicas del pueblo, se ríe de los desgraciados, le da una vuelta a cualquier situación para ponerla a su favor (y eso siempre se traduce en sexo o dinero, no hay nada más en la cabeza de Rance), etc.. Y sí, es gracioso ver cómo consigue todo esto, porque este juego no va de enseñar nada a nadie ni de pedir perdón por simplemente crear ficción. Por eso funciona.

Rance rescata a su esclava, su compañera más fiel de viaje.

Un demonio nos ofrece 3 deseos y arriba a la derecha Rance se debate entre tres.

El gameplay es algo menos aleatorio que en 01, que tenía un sistema sorprendentemente intrigante y dinámico, pero que la secuela se encarga de mejorar, especialmente a nivel de exploración. Para empezar, ahora podemos ver claramente la mazmorra por la que nos movemos, y aunque no es mucho más complejo, sí es igual de adictivo. Quizá no lo sería tanto si durase más de 10 horas, pero apenas he tardado 7 horas en completar el juego y es una duración más que apropiada. Rance 02 da mayor protagonismo a los puzles y nos presenta situaciones más variadas. A cambio, eso sí, de tener menos personajes y que cada uno de ellos tengan subtramas muchísimo menos interesantes. Esta última es, quizá, mi mayor queja al respecto. Otro punto negativo es que el sistema de combate se basa en poco más que pulsar un botón, a veces otro, y que solo ofrece algo de estrategia si nos enfrentamos a un boss, porque los ataques van gastando una barra de energía. Barra que, por cierto, podemos recuperar al completo y literalmente gratis después de cada combate, en cualquier lugar. Eso sí, para hacerlo tendremos que darle a la opción de descansar manualmente después de cada pelea, una decisión de diseño sumamente absurda que podría haberse automatizado. En estos aspectos es donde más se nota que Rance 02 es un remake muy estricto de un juego de hace casi 35 años y que algún que otro cambio ligero a nivel mecánico no le habría perjudicado en absoluto.

Así se ven los combates (aunque no todos los enemigos son tan sexis, por desgracia).

Esta momia es uno de los personajes que tendremos que ayudar para seguir avanzando.


Si bien Rance 02 no destaca por su BSO a pesar de que cumpla, sí lo hace por su arte. Los diseños de los personajes son increíblemente expresivos, chulos y cuidados. Es cierto que no es un estilo arriesgado, pero sinceramente importa poco cuando se hacen con TANTO gusto como los de esta saga.

Más pronto que tarde pasaré a jugar Rance 03, el último de los remakes disponibles actualmente, pero por supuesto tengo idea de continuar la saga más allá, hasta el final. Sé que todavía tiene mucho que ofrecerme, que aún no he visto nada, pero ya estoy encantado con dos entregas que llevo jugadas, así que no me extrañaría si en un futuro, después de varias secuelas a mis espaldas, empezase a hablar de una de mis sagas favoritas si la base vista en 01 y 02 se expande con ese world-building tan interesante que espero. Tengo entendido que lo hace, y veo potencial más que de sobra para lograrlo si no me decepciona. De momento, tengo muchas ganas de más Rance.