ESTA RESEÑA NO CONTIENE SPOILERS.
-
Capcom y Level 5 se unen para crear un crossover con dos de sus personajes más icónicos: Hershel Layton y Phoenix Wright. El Profesor Layton vs. Phoenix Wright: Ace Attorney (Layton Kyouju vs. Gyakuten Saiban) es un título que supone una combinación de estilos que puede parecer algo extraña en principio. ¿Pero logra encajar ambas sagas en un único y sólido conjunto? ¿O es simplemente un batiburrillo de estilos que no va a ningún lado? Lo vemos.
La trama nos sitúa en Londres, ciudad de residencia del Profesor Layton y su aprendiz Luke. Estos conocen una misteriosa chica que, según cuenta nerviosa, está siendo perseguida por brujas, unos seres capaces de controlar la magia. Por otro lado, Phoenix Wright y su acompañante Maya vuelan hacia Londres para asistir a una especie de congreso de abogados, pero para sorpresa de estos, Phoenix acaba teniendo que ejercer de nuevo como abogado de una chica: la misma que Layton y Luke habían conocido, y quien requiere de su ayuda. De una manera u otra, esta chica los acaba llevando a todos a lo que parece ser otro mundo, diferente, medieval, fantástico. Es aquí donde los protagonistas de cada franquicia se conocen y descubren que se encuentran en un pueblo fundado por alguien capaz de escribir el destino de todos sus habitantes, nada menos. Así pues, nuestros personajes, ante su confusión y dudas tras oír e incluso ver este tipo de magia con sus propios ojos, se unen para averiguar qué secretos se esconden detrás de tan misterioso lugar.
Honestamente, la premisa no me llamaba particularmente la atención con todo el asunto de la magia y las brujas. No es lo que busco en ninguna de las dos sagas, pero me quedé porque asumía que habría gato encerrado entre tanta fantasía, y sobre todo por cariño a Layton, Luke, Phoenix y Maya. Soy fan de ambas sagas y he podido reconocer los elementos de cada una al instante. Eso sí, una vez terminado, diría que esto se parece más a una entrega de Layton que a una de Ace Attorney en general. Irónicamente, sin embargo, las partes de investigación al puro estilo Layton recuerdan especialmente a su entrega El Legado de los Ashalanti. Dado que me pareció la peor de la saga con diferencia, no es una buena señal. Mucho de lo que exploramos aporta poco a la trama y a los personajes. De toda la información que obtenemos, solo una pequeña selección acabará siendo relevante en un futuro (a la que el juego le da un énfasis especial). Por suerte, no puedo decir lo mismo de los juicios al estilo Ace Attorney, también presentes en este crossover, y que no solo son realmente interesantes. También aportan mucha frescura a lo anteriormente visto en la saga de Phoenix. Añaden un par de innovadoras mecánicas que le sientan estupendamente y lo hacen todo bastante más dinámico y variado. Podían durar horas y no me cansaba, aunque parte del mérito también se debe a la cantidad de juicios: justa y adecuada.
Según sigues avanzando en el juego, Phoenix y Maya ganan algo más de protagonismo en las partes de investigación, mientras que Layton y Luke acaban convirtiéndose en figuras esenciales de los juicios en colaboración con Phoenix. A partir de aquí se puede notar como ambas franquicias pueden casar bastante bien en un conjunto que, sin distanciarse de las raíces de ninguna de las dos sagas, supone una entrega única y notablemente diferente. Tal vez siga existiendo cierto contraste en el estilo artístico de ambas franquicias, pero no se puede negar que se ha ajustado decentemente para que todo encaje tan bien como el resto de aspectos, y como fan de unos y de otros, resulta una experiencia agradable y muy satisfactoria. A modo de curiosidad, los modelos de Phoenix y Maya se ven realmente bien a pesar de ser, sorprendentemente, la primera vez que los vemos en 3D (sí, en un crossover).
Otro elemento que reconoceremos como jugadores de la saga de Layton son sus puzles. Esta entrega no tiene demasiados y admito que no han sido mis favoritos. Algunos siguen siendo ingeniosos y divertidos de resolver, pero hay una clara falta de puzles de cálculo, más clásicos, que personalmente echo de menos. Eran los más elaborados, los que más disfrutaba, especialmente si tenían truco.
Y comentada la parte del gameplay, toca hacer lo mismo sobre la narrativa. Ya he dicho que las partes de investigación carecen de interés en más ocasiones de las que me gustaría, aunque siendo justos remonta aproximadamente a mitad. Mejora, sí, pero por desgracia, no lo suficiente. No hay nada que me haya parecido sorprendente o especialmente destacable. La historia, eso sí, se sigue al menos con interés hasta el final. Y hablando del final (sin spoilers, no te asustes), aunque no se queda nada a medio resolver, el juego lo hace con alguna explicación demasiado forzada, incluso contradictoria, que simplemente debes asumir para que todo tenga sentido. Y... bueno, sí, lo tiene, y es bastante conclusivo, pero quizá no del todo convincente. Digamos que hay giros que se sacan de la manga y que, si bien pueden ser sorprendentes al ser revelados, sencillos, nada pretenciosos, en cuanto te paras a pensar un poco más en ellos, te das cuenta de que plantea ciertos obstáculos en la coherencia del conjunto narrativo, y el jugador debe realizar ese esfuerzo de obviarlos convenientemente para creérselo. Es cierto que no se trata de algo recurrente, pero sí a tener muy en cuenta, desde luego.
Algo que no considero grave en absoluto pero sí me ha chocado ha sido el menú de misterios desde el que podemos acceder a información resumida de los mismos. Cuando aparecen como resueltos, lo hacen demasiado aleatoriamente, sin estarlo al completo realmente, por lo que acaban aportando una información bastante trivial, que ni ayuda a resumir ni a recordar los hechos. Lo menciono porque está ahí simplemente, pero vamos, que podemos ignorarlo totalmente durante todo el juego y no pasa nada. De hecho, te animo a lo que hagas.
Cabe dedicar unas pocas palabras a la banda sonora. Brillante. Hay temas nuevos de gran calidad y alguno ya familiar ligeramente renovado. La música nos acompaña estupendamente en todo momento. Cada vez que guardamos, por cierto, suena el clásico efecto sonoro de partida guardada de El Profesor Layton o de Ace Attorney, y cambia de uno al otro según qué personajes controlemos o en qué situación nos encontremos. Solo es un detalle pero, junto a otros tantos, me demuestran que es un crossover hecho con extremo cuidado y mimo, con potencial. Es más que una mezcla sin sentido y se nota a primera vista. Una lástima que la historia, sin ser mala del todo, no cumpla con los estándares de ambas sagas y que los personajes más allá de los protagonistas carezcan de cualquier interés. El ritmo no es tampoco el mejor durante buena parte del juego e investigar puede llegar a hacerse aburrido. Aún con todo, es una entrega única y entretenida en general, que dura quizá un poco más de lo que debería (25 horas) pero que se deja disfrutar sobre todo si tienes experiencia en la saga de Layton. Al final el juego está bien, pero sin mucho alarde. Disponible, por cierto, hasta en español.

