[Reseña] Bishoujo Mangekyou -Norowareshi Densetsu no Shoujo-



RESEÑA SIN SPOILERS.

RESEÑA DE UN JUEGO PARA 18+ AÑOS.
LEER BAJO TU PROPIA RESPONSABILIDAD.



No sabía muy bien que esperar de Bishoujo Mangekyou, ni había jugado antes nada de la desarrolladora, Omega Star. Solo sé que es una saga con una cantidad considerable de entregas para tener década y pico y que no son juegos demasiado largos. De hecho, este Bishoujo Mangekyou -Norowareshi Densetsu no Shoujo- (2012) (Biman para abreviar) me ha durado tan solo unas 3-4 horas, que podría calificar de intensas dentro de lo que cabe. Antes de empezar, como siempre, avisar que el juego está oficialmente solo en japonés, aunque hay una traducción fan al inglés y otro al español de los que desconozco la calidad.

Para empezar, Biman es básicamente un nukige. El protagonista es un profesor al que le gustan las chicas adolescentes guapas, un secreto que consigue ocultar tras una faceta seria para evitar poner en peligro su carrera como docente. Sin embargo, un día conoce a Kirie, una alumna de belleza sin par para él. Amor a primera vista. Tal es el sentimiento que, poco a poco, el protagonista empieza a obsesionarse de tal forma con Kirie que por ella cruzaría la línea prohibida si pudiese. Sin embargo, Kirie no parece ser una chica normal en absoluto y el profesor, a pesar de darse cuenta de ello, no puede evitar seguir acercándose a ella.

No es una premisa especialmente extraña para el que esté mínimamente acostumbrado a este tipo de juegos, y realmente tampoco lo es la trama en sí. Todo es bastante predecible o queda claro rápidamente, aunque esto dudo que suponga un problema en un nukige. Aquí todo girará entorno a la relación amorosa y sexual de los personajes. Es una historia romántica que empieza de forma bastante intensa, como decía. Admito que prefiero cuando todo se construye poco a poco, especialmente si hablamos de una relación con componente tabú, pero Biman rara vez se detiene a insistir en la imposibilidad del amor ni se apoya en ello para estimular al jugador. En su lugar, Biman simplemente fluye en su romance. Es lo que el profesor siente tal como lo siente, y logra transmitirlo de forma sorprendentemente natural. Consigue que te sumerjas en su narración y entres en trance junto a los personajes cada vez que tienen relaciones sexuales, y eso incluso teniendo en cuenta que, personalmente, no era muy fan de Kirie.


Esto no es gracias únicamente a la narración, claro. La banda sonora acompaña con bastante acierto sus encuentros, pero especialmente es el arte del juego lo que te absorbe. La suavidad de las líneas y la mezcla de colores que combinan y tonos uniformes que encajan sin asperezas ni obstáculo alguno entre ellos lo hace todo más pasteloso de lo normal. Es algo que puede echar atrás al que no le guste, pero es claramente la gracia de todo, exactamente el sentimiento que querían comunicar. Así lo ve el protagonista, al fin y al cabo. Por supuesto, esto es posible si el arte de Biman es de calidad. Lo es y de sobra. Cada fondo tiene una profundidad impactante, y cada CG (especialmente los H) se ha cuidado al más mínimo detalle. Es un juego precioso, hecho con mucho gusto.



Y en realidad eso es todo. No te vas a quedar por lo que te cuenta, porque principalmente no te cuenta casi nada. Es un juego completamente vacío en ese sentido, una historia fácilmente olvidable, insulsa y sosa, sin mucho giro ni sorpresa, que no va a ningún lado. Biman es simplemente esa experiencia de perderse en lo que te está contando sin más, y eso se le da bien, pero es todo lo que tiene que ofrecer. Admito que ha conseguido engancharme, pero obviamente no es un juego que pueda calificar muy alto, porque no aspira a nada más. Ni siquiera se me haría fácil recomendarlo, porque es que tiene que gustarte lo que he descrito en particular. Hay que probarlo con curiosidad y dejar que te entretenga durante las pocas horas que dura. No ha sido una experiencia memorable, ni una que no debas perderte, pero sí una diferente. Es capaz de brillar en otros apartados que, hasta ahora, no había visto nunca destacar en un título de duración tan corta, y solo por ello no me arrepiento de jugarlo, que ya es algo. Hay alguna secuela cuya sinopsis y personajes me llaman algo más, aunque ahora ya sé qué esperar de esta saga.