[Reseña] Tales of the Abyss



RESEÑA SIN SPOILERS.



Acabo de terminar Tales of the Abyss (2005), entrega de la ya veterana saga de rol de Namco Bandai que personalmente he jugado en PS2 y en inglés (desconozco si tiene español), aunque también está disponible en 3DS. Ambas versiones parecen prácticamente idénticas: la de PS2 tiene tiempos de carga un poco más largos, a cambio de mayor framerate en combates, así que me decanté por esta. 

El mundo que nos presenta Tales of the Abyss es interesante desde el inicio. Hay dos regiones enfrentadas, entre las que una guerra está a punto de estallar. Sin embargo, el final del conflicto lleva escrito desde hace siglos, pues existe una Partitura (Score) en la que una profeta escribió todos los eventos futuros que viviría la humanidad, tanto en general como para cada persona en particular. Imagina conocer cuál es el destino que se ha escrito para ti, para tu gente o tu país. En Tales of the Abyss, esta práctica está tan normalizada que es prácticamente una religión. La sociedad depende hasta tal punto de esta Partitura que harán todo lo posible para seguirla estrictamente, para nunca desviarse del camino que se escribió para ellos. Sin embargo, la Partitura también predice desgracias. ¿Qué pasaría si de repente la humanidad intentase evitarlas? ¿Sería posible? ¿Está el mundo preparado para tomar sus propias decisiones en vez de consultar cuál es el resultado? Precisamente de esto y mucho más habla Tales of the Abyss.

La trama empieza con Luke, el protagonista, despertando en el castillo un día más. Lo normal. Es un adolescente miembro de la realeza que siempre ha estado malcriado hasta el punto en que nunca ha llegado a salir de casa, salvo en una ocasión en la que fue secuestrado y de la que no recuerda nada. Un día, una intrusa se infiltra en el castillo y, en cuanto se encuentra con Luke, ambos desaparecen misteriosamente. De repente aparecen en un valle desde el que Luke, con la intrusa como compañera, parte en un viaje en el que conocerá el mundo exterior por primera vez en su vida. Parece que tiene un importante papel que cumplir en esta historia.


Esta premisa no solo es interesante por el dilema de conocer o no el futuro, sino que permite un amplio desarrollo del protagonista a lo largo de la trama mientras vamos descubriendo cada lugar que visitamos. Bandai Namco es consciente de ello y lo aprovecha al máximo. No solo Luke evoluciona a lo largo del viaje. También lo hacen el resto de los compañeros que se van uniendo a él. Unos compañeros que, por cierto, forman un grupo entrañable y muy completo, al que rápidamente cogeremos cariño. La saga Tales Of suele dar una de cal y otra de arena en este aspecto. Los personajes son, dependiendo de cada entrega, como lanzar una moneda al aire, y si sale mal, va a lastrar el resto del juego. Es lo que me pasó con Zestiria o Hearts R. Pero por otro lado tenemos entregas con un grupo de protagonistas memorables (Berseria, Xillia...), y me alegra decir que Abyss forma parte de este segundo grupo. Cada uno de los personajes parte de un trasfondo interesante, aunque no se queda solo con eso: los veremos crecer y mejorar con la ayuda de otros miembros del grupo, y protagonizarán tanto momentos graciosos como emotivos, unos más que otros, pero al final todos aportarán su granito de arena al equipo, que también crecerá en conjunto. Mención especial a las skits clásicas de la saga, que refuerzan con mucho acierto la conexión entre los personajes.


Aunque también tengo alguna que otra pega que comentar, y es que es un juego al que le gusta mucho dar vueltas. En varias ocasiones, me he visto viajando hasta lugares en los que no ocurre prácticamente nada solo para que, desde ahí, te marquen un nuevo destino al que dirigirse. Si buscas a alguien, por ejemplo, no te lo encontrarás a la primera. Probablemente te toque visitar un par de localidades antes de que alguien te diga que el tío que buscas se ha ido al monte. Entiendo que el juego hace esto para que visites todo cuanto antes, pero se siente forzado, y definitivamente hay mejores formas de hacerlo. Aparte, cuando visitamos una mazmorra, muchas veces tendremos que recorrerla a la inversa para salir de ella. Existe un objeto que nos permite volver a la entrada, pero se gasta, suelen estar escondidos y no se venden en tiendas. A veces me los he encontrado saliendo por mi propio pie de una mazmorra. Un mal diseño sin más, no hay excusa.

Otra cosa que me ha obstaculizado la inmersión es que, desde el comienzo de la aventura, todos los personajes hablan de conceptos que nunca se han introducido apropiadamente. Los diálogos son confusos y es muy fácil perder el hilo durante estos compases. Dado que Luke tampoco comprende la mayoría de estos conceptos, podría pensar que el juego lo hace así a propósito, pero no lo tengo tan claro en el momento en que Luke ya empieza a entender estas cosas y el jugador va por detrás en ese sentido, porque nunca son introducidas, o al menos no por la trama principal. A grandes rasgos no parece un problema grave porque te vas enterando de lo que pasa, pero este error es lo que marca la diferencia entre un juego que me atrapa desde el inicio y uno que tardará un tercio de su duración en lograrlo.


En cuanto al gameplay, es puro Tales Of. Si has jugado alguno antes, especialmente de la misma época, sabrás enseguida cómo funciona. Es un sistema ARPG no especialmente complejo o profundo, pero sí entretenido y rápido. A partir de Tales of Xillia, el sistema de combate dio un salto en diversión por ser totalmente en 3D, aunque el de Tales of the Abyss se conserva bastante bien. Claro que también suma el hecho de tener una curva de dificultad bastante bien cuidada. La exploración, en cambio, pues está ahí y ya. Es llevadera pero carece de emoción. Como otros Tales Of de la época, casi todo el contenido secundario disponible puedes perdértelo fácilmente, y el juego no lleva ningún registro de dicho contenido. Como esto no me anima a completarlo, he pasado bastante de él, quitando un par de minijuegos. El mapa solo es mínimamente útil una vez has visitado todo, de lo contrario no es nada intuitivo. Además, el objetivo a donde tenemos que ir no está siempre claro y más de una vez nos desviaremos del camino sin querer por algún malentendido. De nuevo, ninguno es un problema que te joda la experiencia, pero sí que afecta. En general, jugablemente es un juego con más luces que sombras a pesar de todo, pero muchas de estas sombras se habrían podido evitar fácilmente.

Eso sí, por lo menos todo se hace más agradable con una buena BSO de fondo, y Tales of the Abyss la tiene. Además, a pesar de ser un juego de PS2, visualmente sigue siendo un juego bonito. Los diseños de los personajes contribuyen a esto en gran medida, claro. Son bastante atractivos y los hay para todos los gustos. Sin ir más lejos, en nuestro grupo tenemos una bishoujo seria y elegante, una ojou-sama y una loli algo mesugaki que, junto a los personajes masculinos, tienen una química que engancha. Puede que me siga quedando con el maravilloso cast de Berseria, pero por poco. Este está muy a la altura, y es sin duda lo mejor que tiene por ofrecer el juego.


Realmente, a nivel narrativo en general me ha parecido sublime. Su punto más flojo está en todo lo que gira entorno a la exploración, como ya he comentado, y es algo que Tales Of nunca ha acabado de bordar (de los que yo he visto, al menos), pero aún así se deja disfrutar sin mayor problema. Tras las casi 50 horas que me ha durado, podría darle un notable alto sin necesidad de pensármelo demasiado, y lo recomendaría prácticamente a cualquiera, tanto a los más veteranos o fans del género y de la saga como a los novatos. Esperaba que me fuese a gustar, pero no que estuviese rozando Xillia y Berseria, mis preferidos. Daría alguna pista sobre qué entrega será la próxima pero aún me quedan unas cuantas y todavía no lo tengo claro. Veremos. Igual la elijo al azar, y con suerte es tan bueno como este Tales of the Abyss.