Título original: Persona 2 Tsumi (ペルソナ2 罪)
Título occidental: Persona 2: Innocent Sin
Desarrolladora: Atlus
Año: 1999
Sistema: PlayStation
RESEÑA SIN SPOILERS
No sé por qué hay gente que le tiene especial cariño a esta entrega. No es que sea un juego horrible, y soy consciente de que me falta la secuela (Persona 2 Batsu), pero el juego es un mezcla entre un prototipo de lo que sería Persona a partir del 3 y un Shin Megami Tensei a medias, como si Atlus no tuviese aún muy claro cuál era el rumbo que querían tomar con la saga Persona.
La historia va sobre un grupo de jóvenes, en su mayoría estudiantes, que deciden investigar por qué los rumores están alterando la realidad para convertirse en ciertos. Enseguida descubren quién es el responsable detrás de este fenómeno y deciden perseguirlo buscando su rastro por toda la ciudad, ya que solo ellos pueden hacerlo por ser capaces de utilizar Personas, criaturas que materializan aspectos de su personalidad y con las que podrán enfrentarse a los peligros que se encuentran, principalmente demonios que podremos transformar en nuevos Persona. La premisa de los rumores que alteran la realidad es más que decente y todavía es más interesante cuando descubres que también es una mecánica jugable: puedes encontrar gente que mencione algún rumor y, posteriormente, extender ese rumor para que se haga verdad. Lamentablemente esto en la práctica queda, con alguna excepción, reducido al tipo de equipo que venden en las tiendas y alguna que otra misión secundaria sobre encontrar un monstruo en específico, poco más. Es en la trama donde esto tiene protagonismo.
Y ese es el problema: con la excusa de que cualquier rumor puede hacerse realidad, la historia es confusa, inconexa, y no está muy bien contada que digamos. Una vez llegas a cierto punto (bastante avanzado, por cierto), todo empieza a girar alrededor de un importante evento y es a partir de ahí cuando la trama me pudo enganchar un poco. Todo lo anterior es tan escueto y se explica de forma tan pobre que la única sensación que tenía era la de estar dando vueltas aleatoriamente sin saber muy bien la razón. "Vale, entiendo que estoy aquí porque vamos a descubrir algo pero no sé por qué", básicamente. El juego es muy reacio a dar contexto. Ni siquiera el grupo protagonista se salva de sentirse forzado al principio, y cuesta tanto conectar con ellos que cuando el juego pretende que lo haga, fracasa. Su desarrollo es agresivo, metido con calzador en momentos demasiado repentinos para después seguir exactamente igual que eran la mayor parte del tiempo. No es progresivo, no es natural. Los NPCs supuestamente importantes van y vienen sin que nadie se pare a explicar prácticamente nada de ellos, y no tengo problema en que estén ahí para darme información en un momento concreto si esa es la única función que van a cumplir, pero cuando más adelante te los vuelves a encontrar y el juego pretende que reacciones... lo siento pero no funciona si a duras penas me acuerdo de ellos. Sinceramente, me quedo loco cada vez que leo (no pocas veces) eso de que los personajes en Persona 2 están tan bien escritos. Por dios, si ese es el estándar, me habría aburrido del género hace años. Lejos de ser ejemplos perfectos, ya solo Persona 3 y 4 hacen un mejor trabajo en este aspecto.
Para colmo, la parquedad narrativa ni siquiera garantiza un rápido avance de la trama porque la mayoría de veces vas a meterte en una mazmorra y el ritmo se estancará por culpa de una frecuencia de encuentros aleatorios con enemigos jodidamente alta. No exagero si digo que cada pocos pasos salta un combate, y no es que sean precisamente dinámicos. Es horrible. Será habitual notar que no estás avanzando nada a pesar de llevar horas de juego. Lo único que puede servir de consuelo es que no son en absoluto difíciles (irónicamente una crítica habitual de los fans sobre el juego, como si quisieran alargar la tortura de los combates), pero son bien toscos y carecen de un tutorial apropiado. Si eres como yo y ya tienes unos cuantos Persona a las espaldas, probablemente puedas descifrar todo relativamente rápido, pero de intuitivo tiene poco. Las conversaciones con los demonios son aburridas y extremadamente repetitivas. Para colmo, no hay forma de mirar las descripciones de los ataques hasta el momento justo en el que vas a usarlos, lo cual es un dolor de huevos cada vez que vas a crear un nuevo Persona. De nuevo, tu única posible ayuda es acordarte de otras entregas (yo personalmente no recordaba absolutamente cada ataque pero sí la mayoría). De otro modo, te tocará gastar los recursos necesarios para crearlo y meterte con ese mismo Persona en un combate para saber qué hace exactamente. Reza por acertarlo a la primera. Es un diseño de mierda, no hay forma de adornarlo. Mi consejo es que mires en internet cuando no sepas/recuerdes un ataque aunque sea un coñazo porque a la larga te ahorrará tiempo y recursos malgastados, y obtén el spell Estoma cuando puedas (o un buen número de items Cleaning Salt en su defecto) para evitar temporalmente todos los encuentros con demonios con nivel inferior al tuyo. De verdad que hará el juego muchísimo más potable.
Aunque siendo justos, el sistema de combate en sí, la teoría, está muy bien, como es habitual en la saga. El problema del juego, y que se aplica a varios aspectos, es que todo suena genial hasta que lo pruebas. La ejecución falla y se queda, en el mejor de los casos, a medias. Es una lástima porque, a pesar de todo (que no es poco ni leve), el juego sabe crear una atmósfera única que te atrapa. Nada de lo que te rodea es acogedor y todo se siente distante, pero es que ahí está la gracia. Al fin y al cabo, sois un grupo de chavales diferentes, especiales. Es algo que ya la primera escena de todo el juego deja claro, y no creo que haya otro Persona u otro Megaten que transmita este sentimiento exacto, de verdad, o al menos no de forma tan evidente. Se puede palpar la sensación de soledad de un Megaten, pero tus compañeros la alivian. Además, se tratan temas la mar de interesantes en algunos puntos del juego, y coño, los problemas escalan hasta puntos impredecibles (aunque esto no sea siempre positivo). Gráficamente tiene su encanto, aunque el diseño de personajes... la mayoría están bien, pero alguno que otro, como Ekichi, es horrible. La BSO tiene varios temazos, más de los que me esperaba. Sin embargo, todo lo demás no está a la altura, y son demasiados los inconvenientes de este Persona. Tiene su punto y es solo eso lo que a mi me ha motivado lo justo para terminarlo, pero no es fácil disfrutar del juego, las cosas como son, y entiendo a cualquiera que lo termine abandonando más que a los que lo ensalzan por razones que nunca he visto argumentadas, honestamente. He leído la excusa de que está cargado de simbolismo, como si esto justificara algo. El simbolismo, la mitología y demás referencias como vehículo narrativo no funcionan. Pueden enriquecer la narrativa, pero no la sostienen. Un personaje puede citar la obra de un poeta y aún así tener la complejidad de uno de Dragon Quest, vamos. Simplemente hace el juego más pretencioso en este caso.
Por lo que tengo entendido, la versión de PSP resuelve alguno de los problemas mencionados, pero añade otros como la censura de diálogos, diseños y simbología (motivo más que suficiente para mi para descartar dicha versión) y, depende de qué tipo de jugador seas, quizá no te enganche la dificultad todavía más fácil de esta versión respecto a la original. Por cierto, aviso que con la traducción fan al inglés de PSX se puede entender todo bien, pero hay algún error de traducción. Funcional sin más. Por todo lo comentado, no es un RPG que pueda recomendar a nadie. En absoluto aconsejo entrar por aquí a la saga por fácil que sea el combate en comparación a otros Persona.