[Reseña] Rance VI - Zeth Houkai -




RESEÑA SIN SPOILERS (+18).



Como ya sabrás si llevas un tiempo siguiendo este blog, Rance no es un tío precisamente educado. Su comportamiento es la causa de que lo encierren en una cárcel de Zeth nada más empezar, una región gobernada por una ley muy simple: si eres mago, tienes derechos; si no lo eres, eres basura. Los magos más poderosos se entretienen viendo sufrir y viven a costa de los no-magos como Rance, algo que no le sienta muy bien que digamos. Un tal Abert percibe esa impotencia en él y aprovecha para pedirle que se una a Ice Flame, una pequeña organización que busca rebelarse contra el estado de Zeth y acabar con la tiranía de los magos. Rance no tiene muchas más opciones, y pronto escapa de la cárcel para unirse a una resistencia cuyos planes no parecen muy prometedores. Rance, entonces, muy a su manera, decide reorganizar todo desde cero. Motivado por su obsesión con el sexo y las chicas, Rance y compañía comienza una revolución por todo Zeth para tumbar el actual sistema.


A pesar de ser simple, la trama funciona muy bien como viaje que va ganando ambición con cada victoria. La estructura y los objetivos quedan muy claros desde el principio, y vamos conociendo enemigos que no son tan enemigos y aliados que no son tan aliados, con dosis de traiciones, favores y uniones que dan vidilla al hilo narrativo central. Me ha faltado cierta dosis de épica heroica en general, o algún momento a destacar por encima del resto. Narrativamente es muy plano a pesar de las posibilidades, y sus virtudes están más bien en el ameno ritmo que mantiene durante todo el juego y en el humor característico de la saga. Algo que ha hecho reírme varias veces es cómo Rance rompe momentos serios con sus barbaridades. La sensación es que hay una trama coherente, pero la vamos viviendo con un protagonista cuyo comportamiento es todo lo contrario y parece desentonar completamente. Sin embargo, estoy seguro de que lo echaría de menos si fuese diferente. Es un concepto muy complicado de conseguir, pero la saga Rance ya lo domina. No hay nada similar y es por eso que nunca me canso de jugarlos. En esta entrega particular, me ha gustado como (intencionadamente o no), a pesar de ser el más vago y el menos interesado en llevar a cabo la revolución, Rance consigue ser el que anima a todo el grupo a continuar, a seguir adelante. Todo por razones egoístas, claro, pero de extrema importancia para él. Uno podría ver la saga desde fuera y pensar que Rance es una especie de bandido que hace las cosas por malicia. Realmente no. Es pasión lo que le mueve. Una pasión surrealista y, muchas veces, cómica, pero no por ello menos honesta. Así es como se crea el buen humor, y no mediante historias insinceras, meta-comentarios baratos e ironía quemada como les gusta a los desarrolladores y escritores actuales, que presumen de "media literacy" y solo son graduados en Reddit. Y por supuesto, sin lecciones morales que nadie ha pedido. Ya lo he dicho en otras reseñas de la saga, pero Rance hace lo que le da la gana todo el rato, y si tiene que pagar consecuencias por ello, pues ya las pagará, pero eso es un problema del Rance del futuro. Mientras la motivación del grupo es liberar Zeth de las injusticias de los magos corruptos, la de Rance es tener sexo con las diez chicas más sexys de la nación porque lo vio en una revista que se encontró. Y como todas ellas son magas poderosas, los intereses de Rance y el resto se alinean. Y por cierto, Shizuka es una de las caras ya conocidas que nos ayuda a pesar de ser 100% maga. Podría vivir del cuento, mucho más cómoda, pero decide pringar con Rance a pesar de que lo "odie". Para que quede claro una entrega más quién es la mejor waifu.


A nivel de gameplay, esta entrega es bastante superior a las últimas. Esta vez es un dungeon crawler clásico, con un grupo de 6 personajes. Los personajes se van cansando un poco más con cada combate y tienes que ir cambiándolos si quieres seguir explorando. Si no, puedes volver a la base cuando sea, donde, además de guardar partida, subir nivel, comprar equipo y otras cosas típicas, puedes gastar unas bolitas de colores que obtienes en las mazmorras según lo que hayas avanzado con tal de tener sexo con las chicas para subir sus stats, mejorar la relación con ellas (lo que permite mejorarlas en combate con nuevos ataques, mayor daño, menor cansancio...) y aumentar su nivel máximo. No soy, en absoluto, fan de capar el nivel máximo de los personajes, pero si bien casi todos están capados (cada uno con un límite), si vas poniendo interés en las relaciones entre Rance y el resto, es fácil conseguir los eventos que permiten subir el nivel máximo cada vez que quieras. De la mayoría, claro. Hay un par que van a estar capadas durante lo suficiente como para que las abandones, y una de ellas es Kanami, de las más icónicas. No todo puede ser bueno, pero he de admitir que, al menos, es una forma de incentivarte a que dediques tiempo a tu grupo más allá de subir de nivel.


Lo malo es que la mayoría de las conversaciones opcionales son algo aleatorias, y no cuentan tanto un progreso o un arco de personaje. Hay algún personaje que sí lo tiene, o alguna conversación que plantea alguna cuestión interesante sobre ese personaje en particular, pero me habría gustado observar estos casos más a menudo. Una vez se agotan las bolitas de colores, la idea es volver a farmearlas en alguna mazmorra o continuar con alguna misión. Es un bucle jugable que funciona bien e increíblemente rápido, hasta el punto en que me he visto en muchas ocasiones volviendo a la misma mazmorra una y otra vez solo para farmear bolitas y poder ver todos los eventos disponibles de las chicas antes de continuar con una misión, y apenas había invertido tiempo. Las mejoras son notorias en combate, y me gusta que la mayoría de personajes puedan ser potentes con algo de esfuerzo y una build competente. Gracias a ello, he podido rotar el equipo sin sufrir demasiado cuando los personajes principales se cansaban con tal de explorar un rato más. Es un sistema que te anima a utilizar todo el grupo prácticamente (que son 16 personajes, ojo, más otros pocos en reserva), y puedes decir lo que quieras de la simpleza del gameplay de Rance, pero muy, muy pocos RPGs han conseguido lograr esta hazaña de forma natural y genuina. Simple, sí, pero perfectamente funcional, relativamente innovador, dinámico y muy divertido.


Aparte del estilo artístico que me flipa en su combinación de simple, limpio y extremadamente moe, otro aspecto que me ha sorprendido es la música y sonido. A pesar de no tener una banda sonora para nada espectacular ni memorable, diría que esta entrega es la más fuerte en este apartado. Tanto música como efectos de sonido acompañan con acierto y se ajustan realmente bien al tono del juego en cada momento.


La verdad es que es una de las mejores entregas hasta el momento. Quizá solo pondría 03 por delante porque tiene escenas más icónicas, aunque VI tiene un mejor loop jugable, así que están ahí ahí. Sea como sea, es un juego notable, sabe engancharte y he disfrutado bastante con él.