En unos días daremos paso a 2026. Termina otro año olvidable para la historia de los videojuegos que me he pasado jugando títulos de años anteriores, mejores. En esta entrada hablaré de los más destacables de forma breve. Dado que hay varias sagas que se repiten, este año me tomo la libertad de agruparlos para así hacer un repaso más variado y completo. Al final elaboraré un ranking individual de lo mejor que he jugado este año.
SAGA AMNESIA
He de decir que los únicos destacables son los dos primeros: The Dark Descent y A Machine for Pigs. Ambos saben construir entornos extremadamente inmersivos. Su miedo nace de lo que imaginas, y no tanto de lo que ves. Al fin y al cabo, su premisa común es la pérdida de memoria y su posterior recuperación gradual a lo largo del juego, por lo que todos los elementos juegan con tu mente, contribuyendo muy acertadamente a una sensación persistente de confusión y desconocimiento. El primero, The Dark Descent en concreto juega mejor a esto. A Machine for Pigs, aunque similar en identidad y esencia, pierde fuerza en sus puzles y su trama.
Rebirth se toma demasiadas libertades hasta el punto en que todo se siente demasiado genérico. Para conseguir lo que los dos primeros logran de forma natural, Rebirth tiene que forzarlo con engaños y elementos que no corresponden a la esencia de la saga. The Bunker tiene una premisa muy interesante y una amenaza bien definida, pero de "Amnesia" tiene poco. Su historia es casi inexistente, y la poca que hay es pésima. Puedes omitir completamente los dos últimos, pero los dos primeros merecen la pena.
STAR OCEAN 2-4
Star Ocean: First Departure me gustó en 2024 y Star Ocean: The Second Story me ha gustado en 2025 porque es básicamente lo mismo, aunque en este caso, esto le perjudica más de lo que le beneficia. Ya no resulta tan fresco, no aporta nada nuevo, y arrastra casi todos los problemas del primero. Es decepcionante ver como narrativamente sigue siendo tan flojo a pesar de su intento por mejorar. El gameplay, por supuesto, resulta tan adictivo como el primero.
El tercero, Star Ocean: Till the End of Time es verdaderamente la entrega que me sorprendió. Es cierto que supone un ligero paso atrás en la creación de objetos, pero todo lo demás es un cambio a mejor. Narrativamente es muchísimo más sólido y complejo, y por si fuera poco, también experimenta con conceptos bastante innovadores en el género. Logra que sienta algo por sus personajes porque por fin tienen un rol definido en la trama y diálogos de interés que los permiten brillar más allá del momento en que se presentan.
El cuarto, The Last Hope hace bien en tomar muchas de las bases de Till the End of Time, pero la historia no me acaba de convencer. Cuando llega una parte interesante que da un paso adelante, lo que viene después da un paso atrás, y esta montaña rusa continúa hasta un final bastante flojo con un giro predecible. No me ha disgustado en general, pero esperaba más después del 3. El grupo protagonista me gusta tanto como el del 3, y sus eventos personales son los mejores de la saga hasta el momento. A pesar de preferir la estética del 3, tengo que admitir que los diseños de personajes del 4 están bastante logrados. Sin embargo, la creación de objetos ha perdido prácticamente toda su gracia, y algunos combates (jefes especialmente) resultan frustrantes y demasiado largos.
RANCE VI-X
Un buen sprint final me ha permitido acabar la saga Rance este año. Rance VI es un dungeon crawler muy adictivo con una trama quizá un poco más complicada de lo que debería. Sengoku Rance, sin embargo, es el pico de la saga a nivel jugable: todo está milimétricamente calculado para que, con un tablero, puedas montarte mil estrategias para conquistar la nación de Nippon. No todo vale, claro, pero la gracia es probar y aprender sobre las regiones y clanes para explotar los puntos débiles en partidas posteriores. Muy seguramente lo rejugaré en un futuro.
Rance Quest es decepcionante. Es otro dungeon crawler, esta vez con perspectiva isométrica a lo Mystery Dungeon, y va de completar decenas y decenas de misiones. Una vez vistas 7-8, el resto son todas iguales. Se hace extremadamente repetitivo y tedioso, y su trama es poco interesante. Sigue teniendo ese humor típico, pero no es suficiente para salvar la peor entrega de la saga.
Rance IX, sin embargo, es uno de los mejores. Se centra más que nunca en su trama. Es mucho más lineal, sí, pero porque su concepto es diferente al de, por ejemplo, Sengoku Rance. Con ello logra que su grupo protagonista sea fácilmente el más creíble y unido de toda la saga, y aunque sus combates queden casi en un segundo plano, no se han descuidado. Solo combatimos en momentos concretos, pero su sistema SRPG cumple los requisitos mínimos para ser funcional.
Pero es Rance X el que sin duda te hace darte cuenta de lo que amas la saga. Absolutamente todo lo que hemos hecho hasta la fecha culmina en esta única entrega inolvidable. Es tanto una conclusión perfecta como un homenaje a todo lo que hemos jugado, y se atreve incluso con un concepto que diría inédito tanto para la saga como para el género del RPG. Es simplemente brillante, una obra maestra. Dudo que suponga una sorpresa si digo que Rance X es, sin duda, el mejor juego del año.
RETURN OF THE OBRA DINN
Una de las sorpresas del año. Sabía que me gustaría, pero no imaginaba que me tendría tan enganchado. Con solo un reloj y una libreta, debes investigar un barco en el que no queda nadie vivo. La gracia del juego es que tú y solo tú eres el que va a tener que descifrar los sucesos que han acabado con la tripulación del barco, identificar sus miembros y averiguar sus destinos. Gracias al reloj, puedes viajar al momento exacto de la muerte de cada cadáver que encuentras, y es ahí cuando tienes que activar todos tus sentidos para encontrar cualquier pista donde sea. Nadie te indicará dónde están o en qué deberías fijarte. Resolver el misterio es increíblemente satisfactorio precisamente por esto.
KAMI-SAMA NO GAME -KANKINSARETA 6NIN NO DANJO-
Me resultan especialmente atractivas las historias en espacios cerrados, donde un grupo de gente desconocida ha sido atrapada y deben colaborar (o no) para salir vivos mientras un peligro constante acecha. Suelen dar paso a tensión continua, traiciones, estrategias y jugadas sucias, a la vez que muestran la verdadera naturaleza de los personajes, que poco a poco van dejándose ver como realmente son. Kami-sama no Game (título que descubrí en un ranking de Erogamescape) tiene todo esto y más. A pesar de la premisa y de las limitaciones del espacio donde se desarrolla, el juego sabe renovarse con facilidad una y otra vez gracias a que cada personaje cumple un rol definido a pesar de estar rodeados de misterio, lo que los complementa estupendamente. Lo único que no ha terminado de convencerme es, sin estar mal, el final. Lo principal acaba siendo respondido, pero deja algún detalle por resolver. Por cierto, solo está disponible en japonés.
MASS EFFECT 1-3
Nunca pensé que me fueran a gustar tanto, pero aquí estamos. Es una trilogía, en general, excelente.
La primera entrega es la más redonda de todas. Es cierto que su gameplay es el menos atractivo, pero su componente rolero es más pronunciado que en sus secuelas, con una mezcla perfectamente equilibrada. La única pega que le puedo poner al juego es que las secundarias son demasiado similares entre ellas, pero aún así se las ingenian para introducir un pequeño conflicto en su mayoría. Lo mejor, lo que a mi se me ha quedado marcado, es su trabajo impecable introduciendo su mundo, personajes, conflictos y dilemas. Puede parecer que me estoy quedando con lo menos relevante, pero el momento en que llegas a la Ciudadela por primera vez es simplemente mágico. Absolutamente todo lo que ves tiene su por qué, su contexto y su lore detrás. Todo son las bases de cualquier otro conflicto que vaya a introducirse más adelante, en esta o en futuras entregas. Las relaciones y roces entre especies, los puntos débiles y fuertes de cada una, sus formas de vivir y prosperar... Todo esto ya se enseña en la Ciudadela, y el resto del juego lo desarrolla adecuadamente. Logra un nivel de inmersión que muy pocas veces he sentido en un videojuego, y si bien muchas de estas cosas también son aplicables a Mass Effect 2 y 3, tienen mucho que agradecerle a la primera entrega.
Mass Effect 2 es el más diferente de la trilogía. Si el 1 era la cara de la moneda, el 2 es la cruz, y eso significa que ambos se complementan perfectamente. Mass Effect 2 es un viaje más íntimo, sin la épica del primero, pero igualmente necesario en una saga sobre salvar la galaxia. Se para a que aprecies de verdad qué es lo que está en juego. Cada personaje se ha cuidado al detalle para que sus misiones te hagan reflexionar de forma orgánica, participando activamente en sus historias. Todo esto suena muy bien (y lo está) pero personalmente me quedo con el concepto del 1 o del 3.
La última entrega de la trilogía recupera el concepto del 1 y se apoya en el 2 para resolver todos los asuntos pendientes. Es mucho más emotivo y goza de un ritmo excelente, que se mantiene gracias al trabajo de los dos anteriores. A nivel de gameplay mejora aún más lo visto en el 2 y añade un par de mecánicas que suman fluidez. Cuenta con demasiadas misiones de relleno y algunos diálogos (o incluso personajes enteros) estúpidos, pero se las apaña para que todo cuente a futuro. El final en sí es satisfactorio ahora que lo han expandido y han sacado el DLC Leviathan (de lo mejor del juego). El diseño de misiones es sublime. No hay ninguna que no me haya gustado, que no es poco en un juego de unas 50 horas. La mayor pega es que hay personajes cuya complejidad los convertía en los más interesantes en entregas anteriores y en el 3 queda demasiado rebajada para poder solventar todo más fácilmente. Si tuviera que quedarme con uno solo sería el 1, pero al final hablamos de una sola obra espacial dividida en tres partes, en la que cada entrega depende de las otras dos para brillar.
KINGDOM COME: DELIVERANCE
Kingdom Come te suelta en el medievo para que hagas lo que quieras. Básicamente ese es el juego. Tiene miles de sistemas diseñados para que puedas elegir el que más te guste, pero lo interesante es probar todos ellos y decidir por ti mismo. Solo entonces es cuando se siente verdaderamente inmersivo. No todo está igual de cuidado, es cierto, pero creo que todo funciona bien, al menos, a nivel de conjunto. La historia no es nada del otro mundo, pero cumple su propósito de motivarte a recorrer el mundo. Las secundarias la refuerzan, algunas mejor que otras (y cuando el juego quiere, son muy buenas), convirtiéndose en una parte esencial del roleo de Kingdom Come, que consiste en perderte en su mundo, dejarte llevar por la época y saborear todo lo que ofrece poco a poco. Hay mucho cariño detrás de cada elemento de este juego, y los desarrolladores quieren que te des cuenta. Lo peor es que, aunque las decisiones afectan inmediatamente lo que estamos haciendo, no cambian prácticamente nada de cara al futuro, y sobre todo no cambian nada de la trama principal.
BLACK MESA
Es más bien un reboot que un remake, pero se nota que es más una carta de amor de los fans que una versión maliciosa para reemplazar el original. Ni siquiera lleva "Half-Life" en el nombre, vaya. Presenta un gameplay más similar a un shooter tradicional. Más genérico, sí, pero más dinámico y pulido. Por lo demás, sigue siendo Half-Life. Es divertido, variado y va al grano. Me ha hecho apreciar lo impactante que fue en su momento a nivel de world-building. Sorprendentemente, la trama sigue estando bastante bien aún a día de hoy. Quería rejugar el 2 este año pero he terminado posponiéndolo más de lo que planeaba.
KOWLOON HIGH-SCHOOL CHRONICLE
Es un juego lleno de defectos en su gameplay, algunos de ellos bastante graves. Su elevada dificultad obliga a dedicar como el doble (o triple) de tiempo del necesario en las mazmorras, el sistema de emociones es lo más anti-intuitivo y confuso que puedas imaginar, y las secundarias y peticiones son artificialmente complicadas. En muchas ocasiones, necesito un objeto de la habitación y tengo que volver hasta el principio del nivel para cogerlo, y todo solo para que la próxima sala sea la que ya me dé acceso a los objetos de la habitación. Cosas como esta demuestran la falta de cuidado en su diseño.
Sin embargo, debo admitir que el juego tiene una identidad especial. No es la primera vez que lo juego, pero sí la primera vez que lo termino. Toma ideas de muchos lados (Indiana Jones, Cowboy Bebop, ToHeart, Bible Black, Persona...), pero las une en un concepto único. Es un juego que rebosa misterio por todos lados, en todos sus aspectos: personajes extraños, puzles que descifrar, ambiente raro, atmosfera inquietante, contraste atípico entre sus escenarios, diálogos abstractos, diseños extravagantes de personajes y enemigos... Todo refuerza la sensación de misterio que el juego tanto se esfuerza en plasmar, y lo consigue. Además, hay un gran trabajo por ligar su gameplay, temas, personajes y narración a la mitología japonesa hasta el punto en que, por ejemplo, cada mazmorra representa una parte del Kojiki o el Nihon Shoki. Es por ello que, a pesar de todo, es un título que ha logrado dejar su huella en mi memoria.
THE ELDER SCROLLS IV: OBLIVION
No es la primera vez que termino Oblivion, pero la primera vez lo rusheé, y ha sido este año cuando lo he jugado apropiadamente. No es una experiencia única ni un juego mágico, las cosas como son, pero es uno muy divertido, en el que no me importa pasarme horas y horas apartando la trama principal a un lado para interesarme sobre su mundo y habitantes. Es un juego completamente diferente si te paras a disfrutarlo tranquilamente. Uno mucho mejor. Hay una buena variedad de builds para tu personaje y, aunque el combate es lo más simple del mundo y las mazmorras son muy similares entre sí, es divertido probar distintos trucos y hechizos para superarlas. Casi todos los NPCs forman parte de alguna secundaria, y al final es difícil no recordar cada aldea con cierta nostalgia. No te cambia la vida, pero te dará fácilmente un mínimo de 50 horas de disfrute sin que lo notes. Por supuesto, hablo exclusivamente del original y no de su remake, que es un desastre artístico, que se carga la esencia del original para asemejarlo lo máximo posible a Skyrim, robándole la personalidad para la satisfacción del público normie, multiplicando hasta por diez los requisitos para hacerlo funcionar en tu ordenador, y deformando lo que es Oblivion para moldear lo que parece un proyecto amateur de fantasía genérica en Unreal Engine 5. Si de verdad te interesa, hazte un favor y juega el original.
TOP 2025:
10. Kingdom Come: Deliverance
9. Star Ocean: Till the End of Time
8. Mass Effect 2
7. Rance IX -Helman Kakumei-
6. Return of the Obra Dinn
5. Kami-sama no Game -Kankinsareta 6nin no Danjo-
4. Mass Effect 3
3. Sengoku Rance
2. Mass Effect
1. Rance X -Kessen-
Y hasta aquí el top. Aunque no he podido igualar la cifra de títulos probados en 2024, estoy satisfecho con la cantidad, pero sobre todo con la calidad. El último puesto del top de 2025 compite sin dificultad con los puestos medios del top de 2024. He priorizado concluir o centrarme en unas pocas sagas en vez de variar constantemente y no me arrepiento. Eso de jugar una entrega y esperar meses o años hasta la siguiente no tiene ningún sentido y este año me he dado cuenta.
Diría que ha sido un buen año. Con suerte, el que viene no supondrá una bajada general de calidad. Por supuesto, voy a seguir apostando por juegos de años pasados porque no espero ningún cambio a mejor en la industria, que como mucho nos dará otro año mediocre lleno de remakes y secuelas entre escupitajos hacia los jugadores. No digo que no haya nada interesante, y de hecho he acabado apuntando varios títulos de 2025 en mi backlog, pero no es realista esperar el cambio radical que la industria necesita. El mundillo de los videojuegos tiene actualmente muchos males que los están arruinando, y los peores ni siquiera se limitan únicamente a su industria, por lo que no será fácil librarse de ellos. Lo mejor que puedo hacer es seguir tirando de backlog, que en mi caso no se queda corto, y te aseguro que, si exploras lo suficiente, tú tampoco te aburrirás con lo que ya tienes disponible.
¡Gracias por leer y feliz año nuevo!