RESEÑA SIN SPOILERS
No diría que Ar Tonelico: Melody of Elemia es un mal juego, pero me ha dejado muy frío. Todas las bases del juego están bien puestas, pero no hacen gran cosa con ellas.
Visual y musicalmente ha cumplido con mis expectativas. El arte es limpio, de trazo relativamente sencillo, pero con un trato impecable de luces y sombras, que dota al dibujo de un volumen fácilmente apreciable. A pesar del uso de una paleta de colores no especialmente brillante, no carece de contrastes marcados, y los personajes son sorprendentemente expresivos incluso en su propia sencillez. Un trabajo excelente, acompañado por temas corales deliberadamente extraños, futuristas, que refuerzan la inmersión en la ambientación del juego.
En todo lo demás, sin embargo, le falta ambición. Jugablemente es divertido y tiene decisiones de diseño sorprendentemente acertadas. No hay grindeo excesivo ni picos de dificultad repentinos. Todos los combates y las mazmorras, no obstante, pecan de simples, demasiado similares entre sí. A poco que los personajes se coordinen decentemente, no va a hacer que te calientes más la cabeza innecesariamente.
Ningún personaje es tampoco interesante más allá de cierto punto. Y lo peor sin duda es la historia, que va perdiendo ritmo y nunca ha llegado al punto de engancharme porque introduce bien los temas de interés, sí, pero decepciona al resolverlos. El último acto es terrible. Cuando esperas que venga lo tocho, el juego no tiene absolutamente nada que ofrecer y no sabe transmitir las emociones que pretende que sienta. El final es basura, idealismo forzado, poco creíble, nada satisfactorio.
Tengo entendido que el segundo Ar Tonelico es mejor y seguramente lo jugaré, porque como decía, el juego no me ha parecido mediocre por su concepto o sus bases, sino por lo que construye sobre ellas. Confío en que la secuela no sufra de lo mismo.