Mirai Radio to Jinkou-Bato, una lectura bastante amena



JUEGO PARA 18+ AÑOS.
RESEÑA SIN SPOILERS.


El género Visual Novel (AVG) es uno de mis favoritos, pero tiene cierto problema. Si me enganchan, me acaban gustando mucho. Si no lo hacen, es muy posible que ni las termine. Y no es tan fácil que me enganchen. No hay una fórmula ganadora, simplemente debo conectar con algo que me motive a seguir leyendo y, con eso ganado, si se mantiene a la altura, mi interés va creciendo. Últimamente llevaba una mala racha en el género, pero Mirai Radio to Jinkou-Bato, por suerte, la ha roto.

Trata sobre un futuro alternativo distópico en el que, con la instalación global del 7G mediante dispositivos voladores en forma de palomas, el mundo ha sufrido, irónicamente, un enorme retroceso tecnológico, porque las palomas artificiales se comen las señales de comunicaciones (radio, internet, telefonía, etc.). El protagonista, sin embargo, ha logrado encontrar un exploit en el sistema, y descubre una frecuencia de radio que, por alguna razón, pasa desapercibida para las palomas. Decide empezar un pequeño programa de radio local con sus amigos a modo de hobby, hasta que un día escucha un programa de radio que anuncia su muerte. El protagonista, totalmente confuso, decide investigar cómo es esto posible, si es una simple broma o es un aviso de algo peor.


El juego tiene un pacing más que decente y una duración adecuada. Tardé poco en meterme en la historia y, aunque a mitad pega un bajón (que explicaré a continuación), ha sido capaz de mantener mi intriga.

Me han gustado todos los personajes por unas cosas u otras a pesar de que dos de las cuatro rutas de personaje no aporten mucho al conjunto, porque al menos se nota que han sido pensadas como opcionales. Es una historia lineal en realidad, cuyas rutas se complementan y con un único final.

La ruta de Mizuki, la hermanastra menor, es más un alivio cómico que otra cosa. Akina también es bastante opcional a pesar de que adelante algo del contexto que veremos en las revelaciones de otras rutas. Las dos son personajes que cumplen un papel importante en el grupo protagonista, pero sus mejores escenas están en la ruta común (es decir, el hilo principal hasta el momento de elegir ruta).


La ruta de Kaguya en sí está bien, porque es donde avanza la trama, pero los problemas que he tenido con el juego son por culpa de este personaje. Hay cierto punto a mitad en el que he desconectado bastante porque se fuerza demasiado el drama, relacionado con Kaguya, y no sentía nada de lo que el juego intentaba transmitirme porque es un personaje que, aunque prácticamente acaba de aparecer, intentan forzar que te preocupes más por ella que por cualquier otra y el protagonista tiene un cambio de actitud poco natural. Más adelante, el drama está mucho mejor justificado, pero eso no quita que sea un error intentar meterlo con calzador repentinamente y tan pronto, y tampoco quita que el protagonista pase de ser un tío con las ideas claras, muy crítico con los avances tecnológicos, a tirar esta idea un poco a la basura y empezar a actuar como un blandengue. Suerte que el resto de personajes "carrilean" bastante bien. Especialmente Tsubaki, la mejor de las rutas, y la otra que hace avanzar la trama. Es la más interesante de todas y, además, la que revela lo más gordo de la trama.

En general, es una historia original, bastante amena, que no se pasa de ambiciosa ni de larga. Podría haber hecho cosas mejor, pero sus puntos positivos cubren sin demasiados problemas los negativos.