RESEÑA SIN SPOILERS.
Empieza con potencial de ser incluso la mejor entrega de todas y durante el primer tercio rivaliza con el 3, con un dinamismo bastante grato en lo narrativo y sin tantas cinemáticas alargadas como el 4.
El segundo tercio continúa decente, aunque la historia da vueltas sobre lo mismo y pierde ritmo. Empecé a sospechar que la historia no tuviese nada más que ofrecer, pero pensaba que debía de haber algo más.
Me equivocaba, y el último tercio es un completo desastre. La trama no crece, no cambia ni sorprende y acaba perdiendo todo su interés. En general, la historia se estanca, se pierde mucho tiempo en las escenas más aburridas de todo el juego y, cuando el juego parece que intenta hacer algo más, se abren temas que, en realidad, nunca llegan a nada, como restos de ideas descartadas que los desarrolladores dejaron por alguna razón que no me explico. Quizá se rusheó al final, porque es la sensación que tuve, aunque sinceramente la he tenido en la mayoría de entregas, así que a estas alturas voy a asumir que es falta de talento.
Cuanto más avanza la trama, la mitad de los personajes, especialmente el protagonista, quedan apartados a un segundísimo plano. No hay ningún tipo de ambición ni profundidad en los temas que plantean, pero ojalá solo pecara de simple y no de insultante para la inteligencia. Hablamos de cosas del nivel de "¡tratar a los humanos como herramientas está mal!". Esto pega duro si tienes 7 años.
A nivel de gameplay no se va mucho del 4, lo que significa que está bien sin más, pero ahora un pelín mejor. Siguen los bosses pesados, pero han eliminado mecánicas que no me convencían y la acción es más fluida. A nivel sonoro y visual tampoco tengo queja: es lo suficientemente ambicioso, los escenarios son bonitos e inmersivos y los diseños siguen estando a la altura de las mejores entregas anteriores. A pesar de todo, la historia me ha decepcionado demasiado, y el resto del juego no lo salva. Es un título bastante mediocre.