Entendiendo Cure (1997)



Cure (キュア, Kyua. 1997) es una película de Kurosawa Kiyoshi sobre una serie de misteriosos asesinatos que comparten modus operandi a pesar de ser cometidos por personas distintas y sin relación alguna. El protagonista es Takabe, el detective de la policía encargado de la investigación de estos casos. A pesar de que los asesinos son encontrados y arrestados inmediatamente, ninguno de ellos parece recordar casi nada de su crimen, lo que hace creer a Takabe que debe haber algo más detrás de estos sucesos.

Cure se ha convertido en una de las mejores películas que he visto durante los últimos años. Detrás de una fachada aparentemente realista, se oculta una historia que, en realidad, no va de resolver un misterio. Si no la has visto, te recomiendo que lo hagas antes de seguir leyendo, porque en esta entrada voy a explicar qué es lo que está ocurriendo realmente, introduciendo un aspecto esencial para entenderla y al que hasta ahora nadie le ha dado la importancia que merece, respondiendo las preguntas clave. A partir de ahora asumiré que la has visto. ¡AVISO DE SPOILERS A CONTINUACIÓN!


¿QUÉ PINTA EL CUENTO DE BARBA AZUL EN TODO ESTO?

La película abre con un hombre contándole un cuento a una mujer. El hombre es un psiquiatra, la mujer es Fumie la esposa de Takabe, y el cuento es Barba Azul. El psiquiatra empieza a contarle el cuento a Fumie y, tras unas líneas, Fumie dice que, al final, Barba Azul es asesinado.


Barba Azul es un cuento francés real del siglo XVII, pero la película no pretende que lo conozcamos. No importa en absoluto su historia. Lo importante es que Fumie corta el cuento repentinamente y revela que el protagonista muere asesinado. No sabemos el motivo, ni nos podemos imaginar por qué, pero precisamente de esto se trata. Esta no es una película de misterio. El motivo no importa, y esto es uno de los temas centrales de Cure.


¿DE QUÉ VA EXACTAMENTE CURE?

Poco después vemos una de las escenas más importantes de toda la película. Una conversación entre Takabe y Sakuma en comisaría justo después del primer asesinato que el espectador puede presenciar (el de la prostituta). La escena explica la película al completo. Aunque esto solo podemos concluirlo tras haberla visto entera, lógicamente, su mérito es enorme.

Para empezar, la escena ayuda a poner en contexto al espectador. Se nos revela que este no es el primer asesinato que sigue el mismo patrón (X en el cuello, asesino aparentemente amnésico...). Sakuma añade que los asesinos son personas que se muestran sin nervios, normales, sorprendentemente racionales, y aunque recuerdan lo que hicieron, no saben muy bien cómo o por qué, como si matar no fuera muy diferente a cualquier otra actividad cotidiana para ellos. Sakuma concluye lo siguiente: "Lo único que puedo intuir es que el diablo les hizo hacerlo."


Takabe ignora sus palabras y se acerca a una pizarra con fotografías para buscar una correlación entre los casos. Es el detective, y su misión es deducir una explicación capaz de darle sentido a todo esto. Justo después, Sakuma se acerca a la misma pizarra y dice: "Han ocurrido sin más. La gente tiende a pensar que un crimen tiene algún significado. La mayoría de ellos no lo tiene".


Aquí hay un choque claro entre formas de ver la situación. Takabe y Sakuma personifican dos actitudes completamente diferentes.

Según Takabe, tiene que haber algo, una explicación, un motivo. Según Sakuma, sin embargo, no hay que buscar un motivo, simplemente una persona ha cometido un asesinato y ya. Se trata de identificar quién fue y juzgarlo apropiadamente, no hace falta comprender nada más porque, generalmente, no puede comprenderse. La conversación entera gira entorno al motivo, la existencia (Takabe) o la ausencia de uno claro (Sakuma).

Pero esta conversación no busca abrir un debate ni comparar dos perspectivas diferentes a lo largo de la película. Lo que busca es generar miedo en Takabe. En realidad, Takabe no está buscando un motivo que explique los asesinatos por el bien de la investigación, lo hace para alejarse de los asesinos. Takabe se considera una persona normal, y encontrar un motivo que demuestre que los asesinos estaban locos lo tranquilizaría. En su mente, él no está loco y, por tanto, nunca podría matar a nadie. ¿Pero y si Takabe tuviera las mismas posibilidades de cometer un asesinato que cualquiera de los asesinos? Quizá sí existe una causa que podría servir como el motivo para todos ellos, cuyo origen es común en todas las personas: la maldad.

Cure va sobre esta maldad contenida, reprimida. Se muestra como una emoción inherente y reprimida en cada persona, y que, de ser liberada, puede convertir a la persona más normal del mundo en un asesino, en un monstruo. Takabe teme esta realidad porque su maldad apenas puede ser ya contenida. Cuando empieza a mantener contacto con Mamiya, podemos ser testigos de esta maldad en forma de violencia.



Pero el mensaje de Cure no es "todos somos malos" y ya. Afortunadamente, no la ha escrito un usuario de Reddit. Cure es mucho más compleja. Kurosawa sugiere que la identidad, la memoria y la moral son mucho más frágiles de lo que creemos. La película apunta a que, bajo la superficie de la vida cotidiana, existe una violencia reprimida que puede liberarse casi sin causa aparente (sin un motivo extraordinario como el que ansía encontrar Takabe), como si una pequeña mecha bastara para hacernos explotar por completo. El mal no es algo externo o sobrenatural, sino una posibilidad latente dentro de cada persona, que puede aflorar con sorprendente facilidad cuando se rompen ciertas barreras mentales que todos poseemos.


¿QUÉ SIGNIFICA "CURE"?

Cure es un título irónico. Como decía, la película habla del mal latente y reprimido de las personas, y Mamiya es el "misionero" (en palabras de Sakuma justo antes de sufrir la influencia de Mamiya) que se dedica a administrar la "cura". "Curar" sugiere sanar algo, pero lo que hace Mamiya, realmente, no sana en el sentido tradicional, sino que elimina las capas que reprimen a las personas: normas sociales, identidad, estabilidad mental, autocontrol, etc. Libera a sus víctimas de sus propias barreras para dejar al descubierto lo más primitivo y violento que llevan dentro. El mal deja de estar reprimido, y la persona queda libre, curada, ¿pero a qué coste?


¿QUIÉN ES MAMIYA?

Mamiya es el catalizador. Es quien enciende la mecha de las personas y libera su maldad reprimida. Se introduce de repente, pues no tiene un pasado ni un presente. No tiene nombre, no tiene identidad propia, no sabe ni de dónde viene ni a dónde va, no tiene memoria. Simplemente se dedica a vagar eternamente por el mundo. Mamiya siempre está presente momentos antes de cada asesinato.


No es un personaje preocupado por conocer su propia identidad (no muestra interés por acudir a la policía y recuperar su memoria cuando el primer personaje que lo encuentra se lo propone), pero en cambio sí parece muy interesado en conocer la vida del resto. Mamiya sí sabe quién es en realidad (o qué representa, mejor dicho), pero la cuestión de la identidad va mucho más allá del nombre y de la profesión para Mamiya, a las que no le da importancia.


A lo largo de la película, Takabe descubre que Mamiya llegó a estudiar sobre mesmerismo, una técnica que precede a la hipnosis moderna, y concluye que la utiliza con peligrosa facilidad para influir en la mente de sus víctimas. O más bien en su alma, pues Sakuma describe el mesmerismo como una técnica que permite "hechizar el alma", en palabras del gobierno Meiji de la época de Franz Mesmer, el precursor de dicha técnica.


Sin Mamiya, estos asesinatos no acontecerían, aunque no es él quien los comete. Mamiya simplemente se dedica a eliminar los límites de la maldad contenida de cada persona, pero esta maldad no está implantada por Mamiya. La maldad brota desde dentro de cada persona.


¿QUIÉN ES MAMIYA REALMENTE?

Hasta ahora hemos hablado de Mamiya a nivel superficial. El error es quedarse solo en esto. Mamiya es un personaje que representa algo muy concreto, pero está oculto, y la película nos da las pistas esenciales para sacar nuestra conclusión. Para empezar, recordemos qué dice Sakuma en los primeros compases de la película.

"El diablo les hizo hacerlo."

La frase aparentemente menos seria de toda la conversación es, irónicamente la más reveladora. Mamiya es el diablo. Mamiya es Satán. ¿Cómo influye Mamiya sobre sus víctimas? ¿Con qué poder las hipnotiza? Recordemos lo siguiente:

- Su mechero. Mamiya enciende una llama para hipnotizar a sus víctimas y saber sobre ellas (Fuego). El fuego simboliza gnosis en esoterismo, y por esto se asocia al conocimiento de Mamiya sobre la identidad de sus víctimas. De la misma manera, cuando Takabe intenta utilizar el mechero con Mamiya, una gota de agua que cae del techo lo apaga: Takabe no es capaz de aprender nada sobre Mamiya porque sigue empeñado en encontrar un motivo que lo aleje de Mamiya. Pero Takabe y Mamiya son mucho más similares de lo que Takabe quiere admitir.


- La enfermera queda hipnotizada tras ver el vaso que Mamiya derrama a propósito (Agua).


- Consigue escapar de su celda golpeando el radiador, causando un terremoto en la prisión (Tierra).


- En la sala donde Takabe le dispara y acaba con su vida, vemos las ventanas abiertas con las cortinas en movimiento, y escuchamos en todo momento un fuerte viento de fondo (Aire).


Mamiya juega a su gusto con los cuatro elementos de la naturaleza, y la naturaleza es el conjunto de toda materia existente, que define el mundo. Desde la perspectiva del gnosticismo, existe una separación tajante entre materia y espíritu. El mundo (materia) fue creado por un demiurgo, Satán, y la naturaleza fue creada en su imagen y semejanza después de robar luz del reino celestial y encerrarla en materia. De esta manera, Satán reina sobre el mundo terrenal y nos "hipnotiza" con su belleza y vida. Hay una cita de William Blake que habla concretamente sobre esto:

La Naturaleza es obra del Diablo. El Diablo está en nosotros en la medida en que somos Naturaleza.

Y si intentamos encajar esta idea en la película, el personaje de Mamiya queda perfectamente explicado. De hecho, es una frase que resume perfectamente la película. Mamiya (la representación de Satán) utiliza los cuatro elementos de la naturaleza para hipnotizar a las personas y liberar el "Diablo" en ellas, la maldad reprimida, en forma de violencia.

Mamiya ve a Takabe como el sucesor ideal, el candidato perfecto a quien transferir su misión. Es por ello que sella sus poderes en Takabe con una X dibujada en el aire justo enfrente de él, antes de morir. El plan de Mamiya se ha cumplido. Takabe es ahora su discípulo, el discípulo de Satán.


EL FINAL.

Takabe, con Mamiya muerto, ha "vaciado" una parte de su identidad, la relacionada con su profesión. Ahora solo queda asesinar a su mujer para vaciarse completamente, y ser simplemente un receptáculo de Satán. Si nos fijamos, Takabe no come casi nada en toda la película salvo en la última escena, después de asesinar a su mujer. Finalmente, Takabe se ha "vaciado" de su propia identidad y se convierte en el recipiente perfecto de Satán. En la última escena, vemos a Takabe sentado en el restaurante, acabándose el plato de comida por fin. Este acto simboliza su plenitud, su transformación completa en Satán. Acto seguido, la camarera que le atiende va hasta otra mesa y coge un cuchillo para asesinar a su jefa. Takabe acaba de liberar la maldad contenida de la camarera, y con una facilidad más aterradora que la del propio Mamiya.


Cure acaba de forma desesperanzadora cual filme de terror psicológico clásico. Takabe era detective y marido, pero la muerte de Mamiya y la de Fumie, su mujer, representan la muerte de su mitad detective y de su mitad marido respectivamente. Tal como pronosticaba Mamiya, Takabe ha renacido como misionero del Diablo. La "cura" continuará siendo administrada, nada cesa, simplemente cambia de portador. Si acaso, empeora, porque Takabe parece más hábil que Mamiya. La película concluye de repente, justo antes de que la camarera asesine a su jefa, precisamente para enfatizar esta aterradora continuidad.


Cure no ofrece una especie de "manual moral" claro para evitar que nuestra maldad sea liberada. Es más bien una advertencia. Nuestra estabilidad es más frágil de lo que parece. Sin embargo, se puede inferir lo contrario de lo que vemos para mantenernos a salvo: evitar caer en un vacío interno cuidando nuestra identidad y vínculos reales, alejándonos del estrés, la tentación y la frustración.