Aunque inicialmente nunca tuve intención de jugar Mass Effect: Andromeda, la trilogía de Shepard me dejó con ganas de más. Admito que me ha parecido más entretenido de lo que pensaba, pero definitivamente no está a la altura de ninguna de las entregas anteriores en ningún aspecto.
El juego salió bastante roto. Parece que arreglaron muchos defectos a lo largo de los años y ahora es... vamos a dejarlo en jugable. No es difícil ver bugs de vez en cuando, y más de una vez me ha tocado cargar una partida anterior durante alguna secundaria. Nada grave porque el juego está guardando partida todo el tiempo, pero es molesto.
Los mundos que puedes visitar en Andromeda son variopintos en la teoría, aunque en la práctica se sienten muy similares. Demasiado grandes y vacíos para mi gusto.
Hay una gran cantidad de misiones, pero todas acaban siendo una variante de buscar o escanear objetos, pelear contra los mismos enemigos de siempre y hablar con algún NPC aleatorio. Son repetitivas, lo cual no es tan grave si el gameplay te divierte, y no suelen ser excesivamente largas. El problema es que ninguna se esfuerza en ser interesante y que prestes atención a lo que te piden, porque apenas importa y me lo dan todo masticadito, y se convierten en tareas que prácticamente completas en piloto automático, no más que una excusa para jugar un rato. Al menos, en el menú se dividen de forma más clara que nunca, lo cual se agradece si quieres simplemente ignorar las más irrelevantes. Los controles responden de forma satisfactoria, y el personaje se maneja con soltura. Eso sí, con una build decente, el juego es muy fácil.
La trama promete una aventura en terreno inhóspito, mucha exploración y descubrimientos, pero pronto se acomoda. La exploración es repetitiva y los descubrimientos son escasos o carecen de importancia práctica. Lo que sí notarás es tu progreso. La viabilidad de cada planeta queda reflejada no solo en el menú principal como un mero porcentaje, sino también en cómo mejoran las condiciones del mismo de forma general, las relaciones con sus habitantes y los nuevos campamentos.
Mass Effect: Andromeda se inspira demasiado en los elementos narrativos de la trilogía de Shepard. Es fácil asociar elementos nuevos a otros anteriores y encontrar equivalentes (salvando distancias). Lo poco que parece completamente nuevo me genera un interés muy justito, y los Kett en particular, los villanos del juego, son terriblemente pobres.
SAM, la IA que acompaña al protagonista todo el rato, es en sí mismo otro de los puntos negativos de Mass Effect: Andromeda. Básicamente, SAM soluciona muy convenientemente cualquier problema que obstaculice su avance. Es como un ser omnisciente (incluso con tecnología de otra galaxia) que el protagonista usa a su antojo y sin ningún tipo de impedimento. Se encarga, además, de resumir cualquier archivo de texto que encontramos. Te indica exactamente qué tienes que hacer para seguir y dónde debes buscar. Te recuerda constantemente que la temperatura ha descendido o ha aumentado. No puedo evitar sentir que los desarrolladores me están tratando como un puto inútil constantemente, incapaz de entender nada. Lo único que consiguen es que desactive el cerebro porque ya hay otro que hace el trabajo por mi, y esto conlleva que se me acabe olvidando qué hago en cada momento o con qué objetivo. Por eso cuesta tanto conseguir una inmersión sin romperse frecuentemente.
Pero no es lo único. Narrativamente, el juego es muy flojo, especialmente si lo comparamos con la trilogía original. A destacar (para mal), el primer contacto con una nueva especie de aliens va tan bien que a los cinco minutos ya todos nos entendíamos y éramos amigos. Es cierto que, al hablar con ellos, insistirán bastante en que todavía no confían en ti, pero la realidad es que me puedo pasear por su ciudad y hablar con cualquiera de ellos sin que nadie se oponga, y por supuesto no dudan en pedirte decenas de favores de todo tipo. Esto todavía tiene mucho menos sentido cuando pronto sabes que estos nuevos aliens están en una situación complicada por culpa, precisamente, de otra especie alienígena, los Kett. No hay nada creíble en todo esto.
En cuanto a los personajes que te acompañan en tus misiones, hay un par que me caen bien, pero ni uno lo consideraría interesante. Son bastante planos e insulsos. Apenas tienen historia y trasfondo, y no cambian en base a tus conversaciones y comportamiento con ellos (más allá de que te hablen algo mejor quiero decir), como sí ocurre en anteriores entregas. Bueno, para empezar, ni siquiera plantean dilemas o conflictos que te hagan posicionarte o intentar convencerlos. Simplemente tienen sus problemas, ajenos en su mayoría a la trama, y los vas resolviendo sin más. Es mucho más guiado, más lineal. Lo único que comentan sobre los eventos de la trama principal es una variante de "es complicado, pero vamos avanzando".
Visualmente, el juego es bastante puntero, tiene algunos efectos muy espectaculares, aunque los diseños de los personajes son peores que en cualquier otra entrega. Ojos que no sabes dónde miran, caras extrañamente iluminadas, animaciones caóticas, rasgos faciales completamente arbitrarios, etc. Entre esto y la inmensa cantidad de bugs que sufría el título de lanzamiento, no puedo evitar pensar que el equipo estaba muy verde en su manejo del game engine, y ahí reside en gran parte la causa del problema.
Pero no solo esto. Los humanos están demasiado... arbitrariamente customizados, vamos a decir. Colores de pelo demasiado llamativos (amarillo pollo en vez de rubios, rojo chillón en vez de pelirrojo, etc.), tonos de piel ambiguos que no encajan con el pelo o con el color de ojos, rasgos faciales caricaturescos (algo arreglados tras varias actualizaciones, porque antes parecían drogadictos), etc. Parecen juguetes, no son creíbles si todo lo que los rodea intenta ser realista. Aparte, es ridículo tener un editor de personaje con múltiples opciones y que todo tu rango para crear un personaje blanco mínimamente agraciado como en mi caso sea, solamente y sin exagerar, uno o dos presets de cara y una o dos variaciones de tono de piel, tanto para hombre como para mujer.
En cuanto al resto de especies, las más perjudicadas han sido las asari porque afecta negativamente al lore establecido sobre ellas. La trilogía original establece que, por supervivencia, las asari necesitan atraer individuos de especies diferentes y tener descendencia híbrida. Si indagas un poco más, descubres que las asari podrían estar manipulando su aspecto mediante algún tipo de mecanismo natural para que cada especie, sea cual sea, siempre perciba a las asari como físicamente similares y atractivas. Bueno, pues en Mass Effect: Andromeda se ve que el mecanismo funcionaba regular porque todas salvo Peebee comparten el mismo rostro redondeado, inexpresivo y con ojos de besugo a lo Blue (Da Ba Dee). No hay variedad, todas parecen tener la misma edad, el mismo cuerpo y el mismo tono de piel.
La escritura del juego es bastante mala. No sabe resaltar lo importante de cada conversación y desvía la atención hacia otros puntos. Las decisiones no cambian absolutamente nada ni sirven para perfilar tu personaje. Puedes estar tomándote el diálogo completamente en serio y de repente cambiar el tono de forma inmediata y por completo en una sola línea. En general, o no importa la opción o se ofrecen pocas y sin el matiz que podías esperar de la trilogía original. El roleo en este apartado es mínimo.
En general, el juego no me parece malo. Está lleno de problemas, mucha mediocridad y, sobre todo, falta de ambición, pero las cosas funcionan lo suficientemente bien como para que puedas divertirte porque el núcleo jugable y el concepto están bien. Es un juego principalmente de explorar terreno desconocido, y hace un bastante buen trabajo ilustrando tu propio progreso. Se notan tus avances, se nota el viaje a pesar de ir y volver en múltiples ocasiones a los planetas que has visitado antes. Las misiones pueden ser genéricas, pero nunca tediosas. El gameplay es divertido, por repetitivo que sea. La historia es extremadamente sencilla y no cambia con tus decisiones, pero funciona de principio a fin. A nivel técnico se ve puntero a pesar de algún que otro bug. Es un juego que sale perdiendo contra Mass Effect 1, 2 y 3, pero uno entretenido aún así. Es como cuando lanzas contra un muro una pelota que se ve desgastada, descolorida por el tiempo, con un bordado algo descosido y que, quizá, ni siquiera es perfectamente redonda. Pero a pesar de todo, la pelota bota de vuelta hacia ti para que puedas seguir jugando con ella, así que, al final del día, supongo que tampoco ha estado tan mal.