ESTA RESEÑA NO CONTIENE SPOILERS.
-
Cuando se anunció Ys X -NORDICS- tenía claro que quería jugarlo de salida. Todavía me quedaban unas cuantas entregas sin estrenar, pero la saga me estaba gustando y este pintaba realmente bien. Al final pude ponerme al día antes de Ys X, pero según se iba mostrando más del juego... no sé, había cosas que no me terminaban de convencer. Para empezar, no soy muy fan del manejo de barcos en videojuegos, y la importante presencia de estos en Ys X era patente. Aparte, los diseños de personajes, el arte sobre todo, no me llamaba la atención en absoluto, sensación bastante diferente a la que me dieron las últimas entregas en este aspecto. Y no olvido mi mayor enemigo en un RPG: el árbol de habilidades, que también estaba por ahí. Digamos que no suelen gustarme en un 80% de los casos. Pues admito que mi opinión sobre el arte del juego no ha cambiado después de haberlo jugado, honestamente, pero todo lo demás sí: me ha sorprendido gratamente, bastante más de lo que pensé que podía hacerlo.
Antes de empezar y para que lo tengas en cuenta, diré que el juego lo he jugado en japonés. De momento no está disponible en inglés, pero ya se ha confirmado que acabará llegando oficialmente a occidente a lo largo de 2024. Dudo mucho que llegue en español. Por razones de escritura del japonés, aviso que no estoy seguro de que todos los nombres de personajes o lugares serán como yo pueda escribirlos en romaji en esta reseña.
Pero volviendo al juego en sí, y ya que lo he mencionado un poco, la presentación de Ys X es quizá uno de los puntos más poco destacables. No es mala, ojo, y el motor actual de Falcom luce bien, aunque lejos de lo que han podido alcanzar con Kuro no Kiseki II (al que dediqué una reseña muy recientemente). El arte me parece más bien feo. El personaje de Karja es para mi el ejemplo más claro.
Sin embargo, Karja in-game luce mucho mejor: más atractiva, proporciones más cuidadas, más femenina en general. Por suerte, esta es la Karja que vamos a ver casi todo el rato, así que mi opinión respecto al diseño de personajes cambió en el buen sentido. Lo mismo aplica, claro, a otros con menos protagonismo. Eso sí, me sigo quedando con los de otras entregas. Y donde sí brilla desde el principio es en la banda sonora. Es puro Ys, y una gozada combatir con esos temas de fondo.
Y hablando de combates, pasemos a hablar del gameplay. Concretamente de lo bueno que es. ¿He hablado antes del rechazo que me provocaba todo el tema del manejo del barco? Es cierto que navegar en él no es algo puntual. De hecho, es la única forma de moverse por el mapamundi. No obstante, nunca me he aburrido de ello como me temía. Es posible que se deba a que, realmente, todo lo relacionado con la jugabilidad del barco es bastante sencillito, sin complicaciones, pero a la vez efectivo, así que poder navegar sin calentarme demasiado la cabeza con las batallas navales y las mejoras del barco me ha dejado satisfecho. Personalmente, no pedía nada más.
Aunque lo bueno viene cuando pisamos tierra. La exploración y el combate de esta entrega se han visto muy mejoradas, y no es que antes fuesen precisamente el punto flaco. Todo lo contrario, y aún así se las han apañado para aprovechar el pequeño margen de mejora para hacerlo todo más dinámico, fluído y frenético que antes, culminando en el que, para mi, es probablemente el mejor sistema de combate de la saga. A esto me refiero cuando decía que me ha sorprendido más de lo que creía posible. Esperaba un buen sistema ARPG marca de la saga, pero no uno TAN bueno. Todo combate, sin importar a quién nos enfrentemos, puede ser espectacular por sí solo, y tener a Karja a nuestro lado no solo significa poder alternar de personaje y estilo como en entregas anteriores. Esta vez, podemos combinar los ataques de ambos protagonistas con tan solo mantener el gatillo. Mecánica que, sumada a otras que facilitan el movimiento por el escenario (haciendo la exploración también mucho más fluida y estimulante), añade otra capa de posibilidades y estrategia, y lo hace todo aún más divertido. Tardas un poquito en acostumbrarte a la cámara, pero cuando lo haces vas a disfrutar del mero hecho de pelear. Para colmo, la esquiva y la defensa están ahora más equilibradas y pulidas que nunca, y el juego te recompensa por saber alternar entre las dos con soltura, en vez de dominar y abusar de una de ellas. No tengo ni una queja al respecto, de verdad. Qué maravilla.
![]() |
| "Surfeando" raíles mejor que Sonic ya. |
Ah, y aunque hay una especie de árbol de habilidades... no lo es exactamente. En realidad es mucho más lineal de lo que me pensaba, simplificándolo todo bastante. No le hacía falta más, y me alegro de que los diseñadores en Falcom hayan podido verlo.
En cuanto a la narrativa, son 10 capítulos de trama y empieza un tanto regular, pero a partir del capítulo 4-5, remonta sin parar ni decaer. Al final, debo decir que me ha gustado bastante. No es excesivamente ambiciosa ni compleja, pero es sólida, está muy bien estructurada e hilada. Cronológicamente, por cierto, está situada entre los acontecimientos de Ys II y Celceta.
En Ys X somos Adol (cómo no, obviamente). Por unas circunstancias u otras, llegamos a una isla llamada Karnak donde nos encontramos dos facciones: los Norman y los Grieger. Adol se une a Karja, la princesa pirata Norman, para luchar contra los Grieger, extrañas criaturas que aparecen de repente sin explicación alguna para atacar la isla. Cuando digo que Adol se "une" Karja, lo digo literalmente: un hilo de Mana evita que puedan separarse más de unos pocos metros entre ellos. El destino de Adol queda ligado al de Karja en varios sentidos que tendremos que descubrir.
La premisa me parece suficientemente interesante, pronto se introduce el conflicto de esta entrega y no tarda mucho en mostrarnos al enemigo. No se puede decir lo mismo de los compañeros, que tardan más en unirse a nuestra causa, aunque esto por sí mismo no es malo y es algo a lo que estoy acostumbrado (ya lo hacían entregas anteriores). Lo malo es que el juego tarda demasiado en mostrarnos la relación entre Adol y Karja, los dos protagonistas. Lo tenían a huevo porque no pueden separarse más allá de lo que el hilo de Mana permite. Podría haber sido un buen momento para mostrar un poco de fanservice, alguna escena más casual que ayude a cogerle cariño a Karja y a conectar con la relación Adol-Karja. Y aún con eso, no lo han hecho hasta la mitad de la trama aproximadamente. Pero es que tampoco se cuenta mucha cosa de nuestros compañeros, y nos tiramos 4 o 5 capítulos sin conocer realmente a la tripulación con la que viajamos. Entiendo e incluso veo necesario que la trama lleve este ritmo, pero no sé por qué se resisten tanto en contar y enseñar más de los personajes. Alguno de ellos está totalmente desaprovechado y dado que hay muchas cosas condensadas en la segunda mitad del juego, no todos tienen tiempo de aparecer tanto como me habría gustado.
Eso sí. Una vez pasamos esos 4 primeros capítulos, todo empieza a subir como la espuma. La trama mejora sustancialmente, se nos muestran esas escenas más íntimas que pedía entre Karja y Adol, nos encariñamos de ella y vemos como se mueven exactamente los hilos entre los enemigos. Hay un par de giros de guion bastante chulos que desembocan en una muy gratificante recta final. Aunque me faltó algo más en una escenita que no voy a detallar y a pesar del margen de mejora de la primera mitad, la sensación de la historia en general ha sido, por lo tanto, buena.
En total, me ha durado unas casi 26 horas, centrándome bastante en lo principal y en dificultad normal. Lo he visto adecuado. Algo más corto de lo que se me hizo Ys IX y bastante más que el VIII, aunque si comparamos con todas las demás entregas, esta es más larga que corta. La historia que se quería contar entra perfectamente en esa duración y no he notado que se haya alargado más de lo necesario (cosa que sí ocurre en cierto capítulo del VIII).
Y para acabar, queda recomendar el juego a básicamente cualquiera que esté mínimamente interesado, al igual que el resto de la saga. Al contrario que los Kiseki (Trails), esta otra saga de Falcom puede jugarse en casi cualquier orden sin problemas. Personalmente, pondría este en mi top 4 de la saga (quizá algún día haga una entrada de dicho top). El futuro de Ys pinta prometedor y los años no le pasan factura a una saga que sabe cómo mantener su forma y esencia originales sin dejar de innovar por el camino, y ya son más de 35 años acompañando a Adol en sus aventuras, que no es poco. Varios se inspiraron en ellas y otras deberían prestarles atención más a menudo.








