ESTA RESEÑA NO CONTIENE SPOILERS
La historia empieza con el protagonista original, Phoenix Wright, recuperando su trabajo de abogado. Su primer caso tras el ansiado retorno es un tanto peculiar: alguien ha volado por los aires una sala de juicios y se ha llevado por delante a la detective especializada en bombas. De primeras, no conocemos bien el contexto, pero parece que todo esto viene de atrás, una serie de otros asesinatos que exploramos en los siguientes episodios, y cuyo origen es la causa de lo que se conoce comúnmente como "La Edad Oscura de la Ley", una incómoda situación legal en la que, con tal de conseguir la victoria, tanto abogados como fiscales recurren al uso de pruebas falsificadas. El juego consiste en ver de dónde viene todo esto y, finalmente, resolver la situación.
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| La sala de juicios tras la explosión. |
El primer episodio es relativamente corto y sirve de tutorial, además de introducir la trama y personajes principales. Apollo Justice, protagonista de la entrega anterior, también reaparece como uno de los personajes principales y lo controlaremos en varios episodios. Pero también conocemos a Athena Cykes, una superdotada abogada jovencísima, recién graduada que, si bien hará de protagonista en algún caso y será uno de los ejes centrales de la trama, nos asiste en los juicios de una manera un tanto peculiar (luego lo vemos).
Después de un primer episodio que cumple sin exageraciones, el juego nos deja con la intriga de saber qué sucederá en el futuro, pero el segundo episodio transcurre en el pasado. Concretamente cuando Athena conoce a Apollo por primera vez y, juntos, deben resolver un caso que... no parece del todo conectado con lo que acabamos de ver. De hecho, parece bastante fuera de lugar, y aunque tiene algún girito que otro, no es muy interesante a nivel general. Es claramente el momento más flojo de todo el juego, y por alguna razón que me desconcierta, la cinemática inicial del episodio ya nos revela información clave del mismo. Esto me rompió la inmersión y redujo mi interés notablemente, así que resolver el caso se convirtió en poco más que un mero trámite.
Por suerte la cosa cambia a mejor a partir del episodio 3, un caso bastante dinámico, con algún que otro giro inesperado y un final que, lamentablemente, pude predecir temprano, pero que nos deja un buen sabor de boca para afrontar los dos próximo episodios (4 y 5), estrechamente conectados y todavía más interesantes. No obstante, todos los episodios quedan un poco lejos en calidad de lo que vimos en las tres primeras entregas de la saga.
Mi mayor pega a nivel narrativo es que todo el asunto (supuestamente central) de "La Edad Oscura de la Ley" se comenta más de lo que se muestra. Más allá de mencionarla, no es algo que pueda notarse realmente, lo que le resta mucho peso a algo que debería ser grave. Por otro lado, hay algún momento muy forzado en los juicios para poder llegar a la conclusión de cada caso, donde vas a tener que asumir que lo que dicen es posible o la cosa empieza a tambalear. Es algo que no solía suceder en las tres primeras entregas de la saga, donde todo estaba bastante mejor cuidado en ese aspecto. Esa sensación de terminar con un caso redondo no existe aquí. Siempre hay algo que me hizo arquear una ceja, aunque no fuera grave.
En cuanto a lo jugable, el que esté familiarizado con la saga podrá identificar las mecánicas clave. Siguen siendo las mismas pero con añadidos. Podemos dividir entre investigaciones y juicios. Las investigaciones no son tan emocionantes como los juicios, aunque sí que creo que han mejorado respecto a entregas principales anteriores. Sin embargo, los dos spin-offs de Edgeworth (Ace Attorney Investigations: Miles Edgeworth, o Gyakuten Kenji) mostraron como las investigaciones podían dar más de sí, y es una lástima que esta entrega no se aproveche de ellos.
Para los juicios, en cambio, prefiero lo visto en anteriores entregas. Más intensos, con giros más locos. Los de esta entrega están bien, pero les faltaba un poco de "chispa", algo que me mantuviese totalmente pegado a la pantalla. Por lo menos hay un añadido importante: Athena tiene la habilidad especial de leer emociones de los testigos. Con ayuda de un aparatito, podemos analizar algunos testimonios en busca de reacciones contradictorias o extrañas que notemos. Es algo que infravaloré un poco al principio, porque al fin y al cabo no parecía ofrecer nada nuevo que no hayamos visto ya con las mecánicas de presionar y presentar pruebas de toda la vida, pero me tuve que callar cuando vi que no solo sí aportaba, sino que también guarda relación directa con la trama, especialmente con los últimos episodios. Ha sido más refrescante y útil de lo que pensaba y ahora me gustaría verlo en el siguiente juego de la saga.
Gráficamente, el juego utiliza modelos 3D por primera vez en la saga. Bueno, en realidad ya lo hacía en el crossover con El Profesor Layton, juego al que también dediqué una reseña, pero esta es la primera vez en la saga principal. El resultado es bueno, seguro, pero... hay algún modelo que chirría un poco en alguna pose (por ejemplo, el de Trucy). He visto que el siguiente Ace Attorney principal ha mejorado en este aspecto, un poco más pulido. De todas formas, no me parece nada demasiado grave, y seguramente la BSO lo acabe de compensar con varios temas de calidad, sobre todo Pursuit ~ Keep Pressing On, uno de mis favoritos de toda la saga entera sin duda.
Ha sido una experiencia agradable, divertida, eso seguro, pero lejos de ser una que me marque. No lo esperaba tampoco. Honestamente, no es lo mejor que te puede dar la saga y no recomiendo empezar por aquí ni por ningún otro de la segunda trilogía, pero definitivamente lo disfrutarás si ya estás familiarizado. Si logras entrar en piloto automático durante el segundo episodio, podrás ver lo bueno que tiene el juego, que llega inmediatamente después. Personalmente solo lo pondría por encima de Apollo Justice: Ace Attorney (Gyakuten Saiban 4). Disponible en inglés, japonés y otros idiomas entre los que no está el español. La localización al inglés deja bastante que desear en algún punto y se toman demasiadas libertades. Nunca entenderé por qué pretender que los protagonistas son americanos, por ejemplo, y el consecuente cambio de nombres. Pero el juego en sí no está nada mal, y tengo ganas de seguir con Spirit of Justice, que también tendrá su reseña más pronto que tarde si nada cambia.
