[Reseña] Elden Ring



Título: Elden Ring
Desarrolladora: From Software
Año: 2022
Sistema: PC
Género: RPG


RESEÑA SIN SPOILERS



Tengo sentimientos encontrados con Elden Ring. No lo jugué de salida por el mundo abierto, porque cada vez me gustan menos. Pero soy fan de los Souls y este parecía que mantenía la esencia a pesar de todo. Le he dado una oportunidad y sí, la identidad sigue ahí, pero todo lo demás, especialmente lo relacionado con el mundo abierto, ha lastrado mi experiencia más de lo que me habría gustado.

Del gameplay de Elden Ring, en lo puramente mecánico, no tengo quejas. Es como Dark Souls III pero con algún cambio y añadido. El resultado es de nuevo uno divertido. Mola combatir, que es algo que vas a estar haciendo gran parte del tiempo, y esa sensación de familiaridad me ha permitido adaptarme rápidamente a lo nuevo. Con esto, el título ya tiene bastante a su favor.


Quitando la gilipollez de tener que elegir entre Tipo A o B porque, al parecer, "hombre" y "mujer" son términos demasiado ofensivos para la sociedad actual, el juego empieza bien. Enseguida te sacan al mundo abierto y poco a poco lo vas descubriendo. No tardé mucho en darme cuenta de que, al contrario que en un Dark Souls, aquí la idea no es matar a todo lo que se mueva, porque no acabas nunca. No es algo que me satisfaga pero puedo entenderlo. Elden Ring va de explorar su mundo y todo está diseñado para que lo hagas. Asume que lo vas a hacer. Sin embargo, no he sentido que me incitase mucho a ello. Lo hacía porque suponía que tenía que hacerlo, por el tipo de juego que es, simplemente, pero ni los escenarios llamaban demasiado mi curiosidad ni los NPCs se presentaban demasiado interesantes. Aún así, cada cueva, cada catacumba, castillo o mazmorra a la que me adentraba, guarda un boss tras el reto que plantea, normalmente corto (y si no, puede que haya más de un boss). Una estructura inteligente que te permite saber de una manera práctica si has llegado al final. Y personalmente, esa última pelea contra un boss me sirve de recompensa. Las mazmorras principales suelen tener mayor profundidad, claro, pero funcionan también de esta manera. Me crucé con distintos enemigos y zonas que me mantuvieron entretenido un buen tiempo, y probé el "parkour" poco después de recibir el caballo. Me lo estaba pasando bien hasta aproximadamente la mitad del juego, así que afronté la segunda mitad de la misma forma, obviamente. Pues fue un error.


Después de esas 25 horas más o menos (me ha durado 51h en total), el juego empieza a decaer. No es que a partir de ahí todo sea peor. De hecho es igual, y ese es el problema. Es todo exactamente igual. Idéntico. Absolutamente todo se acaba repitiendo, y no solo una vez: mazmorras, enemigos, bosses, cuevas, situaciones, ruinas, áreas... No es que sean todas un calco en sentido literal, pero vaya, que ya no aportan nada nuevo. Me deja frío que un juego que presume de mundo enorme no dé más de sí cuando todavía te falta la mitad por explorar, lejos de haber visto el mapa entero. Poco a poco, trotar por el mundo se vuelve más y más agotador. No exagero si digo que he acabado aburrido. Es enorme y está vacío. Hay zonas claramente diferenciadas de otras, pero es raro que se sientan únicas. Me encantó la sensación de matar un dragón cuando claramente no tenía el nivel necesario para hacerlo. Cuando lo conseguí fue satisfactorio porque supuso un hito personal dentro del juego, pero cuando vuelves a pelear contra exactamente el mismo dragón 7-8 veces, ¿dónde está la gracia? La ha perdido. Dejó de ser un momento especial. Lamentablemente no es lo único, como comentaba. A partir de la segunda mitad empiezas a sentir que lo has visto todo ya, que el juego no tiene más que enseñar, y te vas dando cuenta de que así es, y eso me desmotiva hasta el punto de querer poner piloto automático y rushear lo que me queda, ignorando todo lo prescindible. Esto es un fracaso de mundo abierto. Lo malo es que el juego espera que explores, y cuando no lo haces te jode. Alternativamente podía quedarme a grindear en una zona a mi elección y prepararme, que puede que me hubiese ahorrado tiempo en total, vale, pero como comprenderás, no estaba con ánimo de hacerlo todo aún más monótono.


El último tercio es el que más sufre de esta repetición. Solo la recta final remonta, aunque tímidamente. Aparte, es cuando más momentos injustos te toca jugar. No soy muy partidario de usar ese adjetivo porque la gran mayoría de veces, lo queramos reconocer o no, es un tema de habilidad y ya está. Lo hacemos mal y punto. Pero cuando, por ejemplo (real), aparecen enemigos invisibles para clavarte puñaladas por la espalda y quitarte media vida antes de volver a desaparecer... la habilidad hace entre poco y nada en estos casos. Incluso las mejores armaduras son mediocres cuando el juego decide que lo de joderte se queda corto y ahora quiere matarte directamente. Las estatuas de Marika me han ahorrado tiempo más de una vez, todo sea dicho, y se agradece que por fin hayan solucionado uno de los mayores defectos de los Souls (aunque a veces sustituyen Lugares de Gracia y no deberían). Pero no es de mucho consuelo si los bosses son tal paso atrás respecto a lo visto en Dark Souls III. En general, de hecho, incluso diría que prefiero los de Dark Souls II porque al menos esos no se repiten. Hay alguna excepción con temas musicales muy épicos, eso sí. Sin ser mala, la BSO no ha ayudado mucho a aliviar los eternos viajes por su vasto mundo, pero algún boss sí lo ha hecho bastante más ameno.


No se ha aprovechado la mayor duración para elaborar una mejor narrativa tampoco. Sigue siendo confusa e innecesariamente enrevesada, y admito haber perdido el interés hasta prácticamente el final que es cuando podía formar una vaga idea general en mi cabeza. Me ha recordado a Shinza Banshou, aunque peor construido, y también he sentido indiferencia por las historias de los personajes. Tuve que forzarme a intentar ver algo de sus questlines y lore, pero no me habría perdido gran cosa. Cuando su anti-intuitivo diseño me dejaba continuarlas, claro (y este es un problema que lleva arrastrándose desde los Souls). También me he encontrado bugs, y aunque la mayoría han sido anecdóticos, sí mencionaré el que dejó cargando eternamente mi partida y tuve que solucionar haciendo un backup del archivo de guardado y reinstalando el programa. Suerte que me pasó a las 10 horas.


No sería honesto si dijese que no me ha gustado nada de Elden Ring. Insisto en que he disfrutado de las primeras 25 horas y todavía guardo un buen recuerdo de ellas. Eso se queda en mi memoria. Quizá no están a la altura de Dark Souls pero tampoco lo esperaba, siendo honestos. No obstante, es complicado disfrutar del resto cuando todo se alarga más de lo que debe, y es una sensación que pesa cada vez más. Sinceramente, estuve a punto de abandonarlo después del combate contra cierto boss famoso que se cura cada vez que te pega, porque en teoría era uno de los picos del juego, y a mi... pues no me dijo nada. Pero miré y parecía faltar poco para terminar, esta vez de verdad, así que lo hice lo más rápido que pude y ya. Los finales también son bastante decepcionantes, y demasiado similares. Igual estoy siendo muy duro con el juego, pero créeme que me gustaría decir lo contrario si pudiese. Es triste porque nunca he sentido aburrimiento con un Souls, y este ha conseguido que lo sienta (aunque haya empezado divirtiéndome).

Definitivamente no me ha atrapado la propuesta de Elden Ring, y si hay más Souls en el futuro, espero que se acerque más a un supuesto Dark Souls IV que a un Elden Ring II, más lineal, condensado y variado. Puede durar la mitad o menos porque lo compensaré rejugándolo. Hasta que llegue, seguiré volviendo a la trilogía de Dark Souls y a Sekiro de vez en cuando. Este no creo que lo rejuegue.