Silent Hill 2 es una master class de diseño



RESEÑA SIN SPOILERS


Silent Hill 2 es más o menos igual de corto que el primero, pero mucho más profundo y sólido. Todo en su diseño está cuidadosamente pensado para que cada detalle signifique algo, cada escenario está creado con una idea en mente, cada ángulo de la cámara tiene un objetivo, cada sonido transmite un sentimiento, cada personaje nos cuenta algo diferente (tanto suyo como de James, el protagonista) y supone una pieza del puzle diferente pero necesaria en el conjunto. No hay nada arbitrario ni aleatorio.

Rápidamente entendí el tipo de sensación que el juego quería transmitir. Todo se siente como en un sueño, pero sin ser artificialmente raro: conversaciones extrañas, situaciones surrealistas, puzles aparentemente aleatorios... pero todo tiene un sentido, y el juego no te lo mastica, no lo deja explícito, pero sí lo deja claro, para que puedas interpretarlo fácilmente si prestas un mínimo de atención. Sutil, pero no difuso. Como decía, una master class de diseño. A pesar de su duración, me ha sorprendido gratamente lo que da de sí narrativamente.


La única pega que le puedo poner es que el gameloop se hace demasiado repetitivo: mirar mapa, intentar abrir puerta, está cerrada, intentar con la siguiente, cerrada, intentar con la siguiente, habitación abierta con munición y una cura, salir al pasillo, intentar abrir otra puerta, cerrada, etc. Es exactamente lo mismo que el primero en ese aspecto, pero sinceramente me sigue pareciendo divertido. Mientras hago todo esto, me hace sentir verdadera tensión y nunca tengo el sentimiento de tener todo bajo control si tengo que pegarme contra una criatura bizarra, por pequeña que sea.


Aunque te dan la opción de elegir un control direccional actual, el juego está diseñado para controlarse tipo tanque, y por más que los consumidores de remakes se empeñen en decir lo contrario, no, no ha envejecido mal en absoluto. Si nunca has jugado a un juego con estos controles, tardas 5 minutos en acostumbrarte. Y hablando de remakes, si vas a jugarlo, hazte un favor y no toques el remake bajo ningún concepto. No exagero si digo que es el peor remake de un videojuego que he visto en mi vida. Falla en todo. Cada momento ha sido artísticamente castrado en el remake, que tira el excelente diseño del original a la basura y lo sustituye por la visión de unos desarrolladores sin talento ni respeto por la obra, aunque te digan lo contrario. Es un desastre, y encima se llama exactamente como el original porque, como expliqué en la entrada sobre remakes, fue creado para reemplazarlo en la memoria colectiva.


Volviendo al original, y en resumen, Silent Hill 2 toma lo bueno del primero y crea una historia que, sin perder un ápice de sutileza, es mucho más personal, efectiva y comprensible. Una obra excelente.